jueves, 24 de mayo de 2007

EL CONDOR PASA: Sobrevolando las Lineas de Nazca




En este mundo corporativo que me desplazo, se tiene la oportunidad de conocer mucha gente a través de la experiencia de viajar... Mi territorio como Director de Cuentas ha cambiado constantemente y he cubierto muchos paises en Latinoamerica y el Caribe. Ahora mismo solo tengo Centroamerica, Colombia y un cliente en Venezuela, pero mi territorio ha incluido en algun momento a México, toda Venezuela, Perú, Ecuador, las Guyanas, Bahamas, Cayman Islands, Jamaica y Trinidad y Tobago.

Con tantas oportunidades de negocios, me he desplazado de un lugar al otro del hemisferio. Este viaje que voy a descibir fue hecho en el 2005, en medio de una gira latinoamericana, que comenzó en Lima, continuo en Caracas y concluyo en Ciudad de México. A veces me siento como esas estrellas de rock que se mueven de un lugar a otro para dar sus conciertos, con la diferencia que no causo furor al llegar a los Aeropuertos o a los hoteles!!

En esa ocasion estaba tratando de hacer negocios con 6 potenciales clientes en territorio peruano, logrando muchos contactos de trabajo y al mismo tiempo muchas satisfacciones personales!

Tenía casi un año de no regresar al Perú. Mi cliente anterior habia cerrado operaciones y mis viajes al Perú terminaron súbitamente y me quedé extrañando el ceviche, el pisco sour, el suspiro limeño y los buenos amigos que ya había hecho en este país...

Durante los últimos meses el mercado peruano se vio invadido por empresas, jóvenes y viejas, tratando de tomar porciones del pastel que la anterior empresa dejara dentro del horno.
Definitivamente tenía que regresar al Perú para que estos nuevos jinetes en la carrera de los negocios pudiesen conocerme y me tuviesen en cuenta al tomar sus decisiones tecnológicas... Y fue así como empaqué mis cosas y conjuntamente con una compañera de nuestra oficina de Dallas, nos dirigimos a presentarnos a nuestros futuros clientes!

Llegamos en el medio del verano limeño: calor, carteles anunciando cervezas, playas llenas de mujeres en bikini tomando el sol y hombres surfeando al atardecer. Invierno y verano son muy marcados en Lima... Y a pesar de estar dentro de los trópicos, las corrientes de la Antártica que suben desde el Sur hasta el Norte, enfrían las aguas frente a costas limeñas, haciendo que durante el invierno sudamericano, de mayo a octubre, la temperatura baje en la ciudad... Y es interesante pues uno va al Norte y hace calor... Uno va al Sur y hace calor... Realmente al momento de decidir la construcción de una ciudad, no pudieron elegir un lugar con clima más extraño.... Pero bueno, en ese viaje la ola de calor me hizo sudar a charros bajo mi traje y corbata durante las múltiples visitas en la ciudad.

El día que llegué, por supuesto, tenía que tomar la receta original de uno de los mejores tragos que he tomado: el Pisco Sour. En San Salvador hay varios restaurantes peruanos, pero la experiencia culinaria nunca será igual, ya que los pisco sour en mi país saben a limonada... Así que ansiaba por mucho tiempo tener la experiencia real... Un pisco sour de verdad... Y por supuesto no solo tuve uno... Perdí la cuenta durante mi estadía, y para hacer la experiencia más perdurable, me traje de regreso una botella de pisco y sobres de pisco sour mix para tener pretextos de hacer una fiesta posterior (algunos recordarán aún la reciente reunión de caipiriñas, inventada como una combinación para celebrar Carnaval y San Valentín).

El pisco sour fue solo el primer toque del Perú que me dio la bienvenida al lugar. Durante mi estadía pude comer varios ceviches de lenguado (con el camote, el choclo y la cebolla morada), un piqueo que incluía tamalitos verdes, chicharrones de cerdo, papas rellenas, camote frito y anticuchos de corazón. En una ocasión comí un pulpo a la parrilla, que me recordó mis días en Mykonos cuando podíamos ver los moluscos secados al sol para ser parte de la venta vespertina. También pude degustar un ají de gallina y por supuesto lo más dulce que he probado en mi vida: el suspiro limeño. No se que lleva, pero es tan dulce que cuando me muera y San Pedro me de la lista de mis pecados, el haberlo comido estará incluído.
Menciono mucho la comida peruana, pues es uno de los atractivos de Lima, por no decir la esencia de la ciudad. Y el que llega a Lima, debe probar todos los frutos que el mar ofrece con esos ingredientes regionales que esta parte del mundo ha proporcionado a los peruanos para ponerse a la par de otros lugares en la gastronomía mundial.

Pero bueno, no piensen que solo vine a comer y/o a emborracharme... Aunque mi principal motivo de viaje era negocios, por situaciones del destino, tuve que pasar un fin de semana en este país... No completo... Solo el sábado... Contacté a un buen amigo en Lima para ver qué podíamos hacer durante ese día libre que iba a tener... Su primera sugerencia como amante del mar y del verano: la playa! Así que empaqué mi traje de baño, mi bloqueador solar y mis sandalias de mar, pero no tuve necesidad de utilizarlas! Al calor de unos pisco sour durante mi primera noche de estadía en Lima, mi amigo me propuso: “Porqué no vamos a Ica, al Sur de Lima? Allá está el Oasis de la Huacachina, que es algo único en el país y con paisajes espectaculares, y se que lo podrías disfrutar”.

Si hay algo que se debe saber del pisco sour, es que si ya tomaste dos, por favor no tomes decisiones precipitadas, así que al preguntarle a qué distancia quedaba Ica desde Lima y me respondió que a 3 horas y media por tierra, mi primera sensación fue de fruncir la cara con una mueca de preocupación por un viaje tan cansado. Así que mi amigo lo tomó como un NO y siguió describiendo los planes para ir a la playa el fin de semana.
Pero tenía esa sensación que un fin de semana en la playa no era algo tan diferente como a lo que puedo hacer en mi país, a pesar de que voy poco a mis playas locales. Así que me puse a conversar con la gente de mi oficina en Perú, preguntándoles que podía hacer por el día desde Lima y que no fuera la playa. Y todos coincidieron que el Sur era una muy buena idea... Pregunté que tan lejos quedaba Nazca y se me informó que habían aviones que salían desde Ica para sobrevolar las tan famosas líneas milenarias. Y ahí surgió la idea.

Por la noche, con mi amigo Fabricio nos fuimos a cenar a un restaurante típico peruano, llamado “El Señorío de Sulco” y con una cerveza marca Cusqueña en la mano, le pregunté un poco más acerca de Ica y sus alrededores... Habían 3 opciones que visitar en Ica o los pueblos aledaños: sobrevolar las líneas de Nazca, visitar el Oasis de la Huacachina o visitar las Islas Ballestas... La opción era salir en un bus el sábado a la 0100AM para estar a las 0500AM en la región (es decir, de la fiesta al bus) o descansar temprano el viernes y salir alrededor de las 0400AM hacia Ica. En cualquiera de los casos había que tomar un bus de línea, que al enterarme que el precio era de aproximadamente 7 dólares cada vía, me visualicé por un momento rodeado de gallinas en el trayecto!

La verdad es que aún no había decidido nada. Le dije que el viernes al mediodía le llamaría por teléfono para confirmarle si salíamos de Lima o si íbamos a la playa, y así podía consultarlo con la almohada. Lo que me preocupaba era el recorrido de 8 horas ida y vuelta el mismo día, pero sabía que era una excelente oportunidad de ver algo nuevo... En el hotel pregunté en cuanto salía un tour hacia la región y me conectaron con una tour operadora... Cuando me dijeron 300 dólares con chofer privado, supe que el bus con las gallinas era una excelente opción!
Y así me animé y le llamé a Fabricio a mediodía para confirmarle que iríamos a Ica, pero saliendo a las 0400AM y allá podíamos ver que hacíamos, y que dejaba la organización en sus manos, en lo que yo terminaba de visitar a mis clientes.

A todas estas, la ultima visita del día era con una aerolínea, la más antigua del Perú, y cuya especialidad es el sobrevuelo de las líneas de Nazca... Así que tenía esa carta bajo la manga y después de hablar de negocios en una reunión larga y productiva, comenté mi intención de viajar hacia Ica al día siguiente y que estaba considerando las líneas de Nazca como una opción... No se lo pude mencionar sino a los especialistas en la materia, quienes inmediatamente me dieron la información de sus vuelos, horarios y cuando vine a sentir, estaba comprando los boletos aéreos con un jugoso 50% de descuento que ahí mismo me autorizaron. Ante semejante descuento y en vistas de que podemos tener una relación de negocios exitosa, les pasé mi tarjeta de crédito y en cuestión de 20 minutos tenía los boletos en la mano, y ya de sus oficinas le habían llamado a Fabricio para pedirle su número de identificación para adjuntarla en el boleto, y quien completamente confundido de que era lo que estaba pasando, pues sencillamente dio la información y espero que lo llamara para explicarle lo sucedido.

Fue así como surgió el plan. Fabricio me dio la dirección de la Terminal de Buses y a las 0415AM nos encontramos en la misma... Los buses no eran como me los había imaginado... No había gallinas. Sus asientos eran reclinables y aunque tenían poco espacio, eran sumamente cómodos. En el pasado alguna gente me ha considerado como alguien fresa (OK, está bien, lo admito, soy un poco fresa, pero eso ya les he explicado que viene de mis vidas anteriores, cuando fui parte de la realeza, y que lamentablemente me decapitaron, regresándome pobre con gustos de rico a esta existencia actual, jejeje), así que para mi fue una auto-sorpresa el salir en un bus por 4 horas hacia un lugar desconocido. Como digo el bus no estaba nada malo. Era un bus popular, con la gente saliendo el fin de semana hacia los pueblos, pero se notaba que era gente trabajadora. Me indica Fabricio que habían buses más baratos y más populares.

Continuara....

1 comentario:

Andrea Navarrete dijo...

Mi querido Ñaño Wally:

Por fin puedo escribirte aqui en tu blog!!! Me costó como te mencioné antes soy una principiante en materia de computación pero aqui estoy!!! Cada una de tus historias me encanta más y más. Haces volar mi imaginación y sentirme en los lugares donde tu has estado. Es incríble y te agradezco que nos sigas enviando tantas bellas historias que alegran la vida. Eres un escritor innato y eso lo heredaste de Mami Aziyadeh, tan bella. Te felicito una vez más y espero que Dios te siga bendiciendo con salud, energía y muchos éxitos que bien merecidos los tienes. Me encantaría verte, ojalá puedas pegarte una escapadita de uno de tus viajes. Espacio para hospedarte siempre habrá de eso no te preocupes, yo feliz de tenerte por aca. Te mando muchos besitos y abrazitos y te quiero mucho. Tu ñaña Andrea

Centro Europa 2006