domingo, 12 de agosto de 2007

Nuestra llegada a Cartagena de Indias


Heme acá en Bogotá, Colombia, con una laptop que aún no quiere pasar a mejor vida, escribiendo acerca de un viaje que tuvo lugar hace más de un mes. Pero lo prometido es deuda y no voy a decepcionar a los ávidos lectores que quieren conocer lugares a través de la maleta electrónica!
Y bueno, que más que estar en Colombia para continuar con un relato acerca de Colombia. Aunque el frío de Bogotá no inspira para escribir acerca de la calurosa Cartagena de Indias…. Aunque de el calor no me quejo… Bueno tal vez recientemente en San Salvador, que donde los 30 grados para arriba de temperatura que ha hecho durante las noches me ha llevado de pasar de “bohemio chic” a “hippie”. No se si sentirme insultado o morirme de la risa, pues es el calificativo que me adjuntaron el fin de semana pasado.

El calor en San Salvador ha llegado a tal extremo que me he revelado a no ponerme zapatos y he sacado sandalias que tenía hasta 4 años de no utilizar. Y el viernes pasado no fue la excepción, que después de una reunión en la casa de mi amigo Carlos (quien estaba celebrando con su hermano su independencia familiar) saliera hacia Mai Thai (uno de mis lugares favoritos en San Salvador) en búsqueda de un aire acondicionado que calmara un poco los calores corporales. Y fue en Mai Thai que me encontré a un amigo y su novia. La novia muy simpática, de unos 23 años de edad, y con quien intercambiamos unas pocas impresiones…. Pero solo le bastó como 5 minutos para que le dijera a su novio, que de dónde conocía a semejante hippie! Aún no se si fue una cuestión generacional o qué, pero de repente me visualizaron como alguien más interesado en como rescatar a las ballenas y no como un Director de Cuentas serio, el cual supuestamente aparento ser con mi traje y corbata.
Pero claro, estaba vestido con jeans, sandalias inspiradas más en Nueva Delhi que en los trópicos latinos, y con una camisa gris arrugada, que no era ni camisa ni camiseta… Sencillamente tiene cuello de camisa y 4 botones, pero luego se convierte en una versión hippie de la típica camisa al estilo Polo. Así que o me estoy convirtiendo en hippie en mis tiempos libres o la barba da la impresión de que no me importa nada en la vida…

Sea cual sea la respuesta, la verdad es que una de las cosas que más disfrute en Cartagena de Indias fue aquellas reglas tan específicas en el vestir: No existen. Es una playa. Nadie se preocupa si andas zapatos, sandalias o chanclas…. Un concepto que realmente para un clima tropical como El Salvador debería aplicar al 100%. Pero claro, en San Salvador la mayoría de la gente piensa todavía que es un crimen salir en sandalias. De hecho, mi amigo Samer, el hondureño, decía que hasta hace un par de años, en Tegucigalpa te veían con muy mala cara que salieras con sandalias, pues la percepción de las personas es que eras de las clases más necesitadas, pues no te alcanzaba el dinero ni para comprar zapatos! No se si esa percepción será cierta o no, pero la verdad es que es mal visto en algunas partes del mundo, a pesar de estar sometidos a calores infernales (peor aún bajo el concepto del Calentamiento Global, que dicen algunos líderes políticos que es algo que no existe).

Dichos cuestionamientos en el vestir no existen en Cartagena de Indias. De hecho, lo que más disfrute fue el hecho de no tener que utilizar zapatos ni calcetines, ni prendas calurosas durante mi estadía y poder ir a la fabulosa vida nocturna cartagenera como en los tiempos de la antigua Roma. Ese concepto de un vestir urbano, pero al mismo tiempo de playa, donde los colores blancos, rosados y naranjas, juntamente con sandalias, camisas sin mangas y pantalones cortos prevalecen, es el concepto que deberían tener algunos lugares en San Salvador, donde en aquellos días de calor la gente parece desfallecer bajo toda la etiqueta rigorosa que en nuestros días se considera como vestimenta aceptable.

Vestimenta que tuvimos que utilizar con Sandra cuando embarcamos nuestro avión a través del fabuloso Puente Aéreo de Avianca en Bogotá (es decir su Terminal de vuelos domésticos, la cual me impresionó mucho pues tenían acceso gratuito Wireless a Internet y conexiones gratis a tomas de electricidad en masa para cargar tu celular, IPOD, computador, Blackberry o cualquiera de los famosos equipos electrónicos portátiles que de todas formas uno tiene que apagar cuando el avión va a despegar), vestimenta más motivada por el frío que por la sociedad bogotana, que de todas formas no nos conoce. Al salir de Bogotá llevábamos ropa casi invernal, en capas, las cuales nos tuvimos que quitar poco a poco, pues al bajarnos del avión en Cartagena, el calor te golpeaba directamente como una advertencia a que se debe ser humilde al recordar aquellos tiempos de la humanidad donde no existían los zapatos.

Con nuestras gruesas prendas en la mano, tomamos un taxi hacia el hotel Cartagena Millenium, (http://www.hotelcartagenamillennium.com/index.htm) en el corazón de Bocagrande, una de las zonas turísticas más importantes de la ciudad. Estabamos a una cuadra de la playa, aunque la playa no es lo que uno se espera para el Caribe colombiano: arena negra y claro atestado de tanta gente que no se podía ni caminar.
Habíamos descubierto el hotel a través de la Revista Conde Nast Traveller, en su edición de febrero y la verdad para ser la temporada alta de Semana Santa, tenía el incomparable precio de US $150.00 la noche, desayuno incluido. Claro que el hotel era más al estilo de South Beach en Miami que lo que una Cartagena colonia del centro histórico nos hubiese podido ofrecer. Eso si, el hotel era sumamente desorganizado, lo cual me dejaba pensando que era una norma de los hoteles colombianos después de nuestra experiencia en el Casa Dan Carlton.

La decoración del hotel era impecable y medio minimalista. El lobby tenía unos cubos otomanos de color blanco con una pared al fondo de un color azul intenso, el cual tenía una fuente de agua que caía desde el techo haciendo que toda la pared llorase, refrescando el ambiente del lugar. La chica de recepción era una brasileira que apenas hablaba el español, y que estaba tan despreocupada de la atención al cliente como uno puede esperar de un destino de playa y a un precio categoría turista.

Y de todas formas no nos podemos quejar, pues la habitación del hotel era relativamente grande, impecablemente decorada al estilo minimalista y tenía el tema de cuadros que prevalecía en todo el hotel, que eran una especia de caricaturas de personificaciones de gente “chic”, muy a la moda, haciendo actividades muy poco productivas y más bien modelando un estilo de vida moderno que las empresas de publicidad están tratando de vendernos desde hace un par de años (que a mi criterio lo único que han hecho es copiar un poco del glamour de antaño y lo tratan de vender como nuevo). La noticia de que teníamos vista hacia el mar se vio empañada cuando nos dimos cuenta que si, efectivamente se veía el mar, pero a través del lote baldío donde aparcaban autobuses durante ciertas horas del día.

La habitación no estaba nada mal. Lo único raro que tenía era el cuarto de baño, pues al parecer era un hotel orientado más a parejas que a amigos, y a la par de la ducha tenía una pared de cubos de cristal, que no solo permitía que entrara la luz a través de las ventanas del cuarto, pero que también permitía que el que se estaba bañando no dejara su cuerpo a la imaginación del que estuviese cómodamente viendo televisión en la habitación principal.
Así que con Sandra, a pesar que tenemos confianza de muchos años, y como guardamos aún algún grado de pudor (y considerando que ambos somos blancos y no queríamos vernos las nalgas “cheles” a través de los cristales) pues decidimos que el que no se estaba bañando se iría en ese momento a la imaginativa piscina (que tenía más la forma de aquellas fuentes a desnivel que tanto se popularizaron en la década de los sesentas), donde bajo techo en el pequeño lobby bar del hotel podíamos ingresar gratuitamente a una conexión wireless a Internet.

domingo, 5 de agosto de 2007

De rumba por Usaquen y otra vez el Parque de la 93

Bogotá es una ciudad fresca, aunque para los que somos del trópico, el verdadero concepto es que es una ciudad fría. Durante nuestra primera noche llegó como a 8 Grados Centígrados, y hasta humo sacábamos por la boca, como un efecto típico de un clima invernal.
En el 98 o 99 recuerdo que con Ximena y otra gente de la oficina de Bogotá, nos llevaron a Usaquén y lo que se me quedó grabado fue un vino caliente que había tomado en un restaurante del lugar… Y cuando digo vino caliente, me refiero a un vino tinto, el cual calientan en una hornilla, le ponen un poco de brandy o de otro licor espirituoso de los que usan los perros San Bernardo, y lo sirven prácticamente hirviendo! Es una experiencia espectacular si el frío nos rodea… Por favor no prueben esto si su casa está ubicada en San Salvador o similares!

Mi misión en Usaquén? Buscar el lugar del vino caliente.
No me costó dar… Usaquén tiene un parque central, y enfrente está la Iglesia de Usaquén, y en una esquina, el restaurante donde había tomado el vino caliente en el 98 o 99. Su nombre? Restaurante Tinaja y Tizón….Su especialidad: comida colombiana.

Como una cosa rara… He tratado de acordarme de cuales son las especialidades de la comida colombiana, y me imagino que me pareció muy habitual o parecida al resto de Latinoamérica (exceptuando Perú por supuesto!) pues no recuerdo nada en especial. Recuerdo el nombre de la Bandeja Paisa, pero eso definitivamente no lo comí, solo recuerdo el nombre. En el restaurante, con Sandra pedimos un plato de entremeses variados, y lo que si recuerdo que venía eran unas arepas, las cuales me sorprendieron, pues para mí las arepas son venezolanas y tienen mejor sabor que sus primas las colombianas. Así que de la vida culinaria colombiana no podré dar mayor revista, pues a lo mejor no encontré algo típico que fuera memorable. El vino caliente si lo fue!

Luego de la cena, decidimos con Sandra caminar un rato alrededor del pueblo y descubrir algún barcito para continuar un poco nuestra gira nocturna… Usaquén tiene muchos sitios pequeños y bohemios. Me sentía sumamente identificado con el lugar. Además hay varias personas que reciente y no tan recientemente han descrito mi estilo como “bohemio chic”. No se como explicar el concepto, pero ante la visión de estas personas, me gusta la vida nocturna en todos sus aspectos (desde lo más espectacular a lo más sencillo), pero que siempre anda bien arregladito, aunque gustando mucho de lugares como el que encontramos con Sandra: El Cantabar.

En El Cantabar, tenían CRM del básico en la entrada… Íbamos cruzando la esquina, y en la entrada del Bar estaba un tipo entusiasmando a todo el que pasaba: "Tenemos música en vivo, interpretada por un cubano que toca salsa, cumbia, merengue, ballenato y rock en español, no tenemos cover y tenemos espacio adentro." Un discurso muy convincente para no estar dando tantas vueltas por las desiertas calles de Usaquén.

El Cantabar era pequeño. Casi como un agujero en la pared. Pero quedamos ubicados justo enfrente de la tarima, que era tan pequeña que la puerta del baño de las mujeres que estaba a un costado, pegaba con las rodillas del artista cada vez que una de las chicas entraba o salía. Además estaba atestada de instrumentos musicales: batería, guitarra eléctrica y hasta timbales.
El lugar estaba además lleno de locales, de hecho tuvimos suerte de encontrar esos asientos, justo enfrente del artista.
Eso si, el artista no estaba tocando cuando nosotros entramos. Más bien la gente se distraía con televisores estratégicamente situados y que pasaban escenas de Fashion.TV y de algunos desfiles de moda de Dolce & Gabanna y Carolina Herrera.

Al rato salió el artista… Y la verdad no salió de ninguna parte. Estaba a nuestro costado sentado en la barra, y solo se desplazó hacia la micro tarima con cerveza en mano y comenzó a tocar música de los Enanitos Verdes. Y fue ahí que comprendí que yo estaba pintado en la escena… Pues estaba sentado a la par de Sandra, y el cantante cubano pasó toda la noche tirándole los perros grueso con miradas coquetas y hasta dedicatorias no anunciadas. Claro, Sandra estaba con el ego por los aires, pero a mi no me parecía gracioso estar de candelabro de mesa a la par de ella. Y si yo hubiese sido el marido de Sandra? Bueno, como no lo era, voy a cortar la escena de celos en este momento. De hecho me pareció gracioso que mi amiga encontrará un admirador tan rápido en un lugar donde el humo de cigarro y ballenatos desconocidos fueran el ambiente del momento.

De lo bohemio pasamos a lo chic… Un taxi hacia el Parque de la 93. Y esta vez no llovía. Eran las 1130PM y queríamos tomarnos la del zarpe… Y como ya había tenido mi cuota de bohemio por esa noche, necesitaba mi cuota de chic… Y terminamos en otro lugar donde me sentí sumamente identificado por su nombre: “The Beer Lounge”.
Como consumidor activo de la cerveza, y fiel admirador de los bares tipo “lounge”, donde generalmente tienen música electrónica Chill-Out (tema de conversación de la próxima entrega), pues solo por el nombre, entramos al lugar, y nos sentamos a la par de una pared cuyo concepto era como hojas de la naturaleza pegadas detrás de un plástico transparente opaco, iluminado en colores tenues, creando una sensación de naturaleza electrónica. Una Heineken para mi, un agua mineral para Sandra. Y listo, no podíamos abusar de la noche en Bogotá, pues nuestro avión salía hacia Cartagena alrededor de las 0930 de la mañana.
Así que caminamos lentamente hacia el Hotel desde el Parque de la 93 (solo son 5 cuadras) y nos dispusimos a empacar y ordenar todo para salir con destino hacia los trópicos!

Pero bueno, según mi criterio, dos días en Bogotá se podían resumir en unas cuantas líneas pues no era tan interesante… Pero creo que tendré que corregirme, como una Fe de Erratas, pues Bogotá si es una ciudad sumamente interesante, muy activa, muy llena de vida y de rumba, todos los días de la semana… Pero a Walter Avila no le gusta el frío, o más bien, el frío lo pone como abuelo, con ganas de dormir… La aburrida no es Bogotá. Y ahora resulta que el aburrido soy yo!
Qué esperan? Salgan de su casa y vivan… Hay un mundo allá afuera que los está esperando. Aburrido? Ja!

jueves, 2 de agosto de 2007

La computadora enferma y El Transmilenio de Bogota

Alguna vez han trabajado desde una computadora que tiene contados los días de vida? Uno aprende a quererla y a apreciarla más en cada momento que pasa contigo y que muy noblemente te acompaña en tu diario vivir. Es como disfrutar a nuestros seres queridos en lo que nos acompañan por el crucero de la vida!
Ay no! Este Walter nuevamente con su filosofía barata!
Bueno, mi computadora ha estado agonizando lentamente desde mi regreso de Roma, y en cualquier momento va a pasar a mejor vida. Si hay un cielo de computadoras, esperaría que se fuera para allá (OK, OK, no juzguen a una computadora por su dueño!)

Recuerdo que a la laptop de Simone, mi compañera de trabajo de Brasil, cuando estábamos en la Conferencia de San Francisco presentó los mismos síntomas que la mía y un día ya no encendió del todo! La autopsia? Se le arruinó el disco duro!!! Nada más y nada menos! Los síntomas? A veces enciende y a veces no.
Así que mi pobre compañera de viajes esta muriendo lentamente como dice Timbiriche!

Por suerte mi jefe sabe que necesito la información y me autorizó comprar un disco duro externo, que muy gallardamente está a la par de la moribunda como si fuera el suero en el hospital. Pero mejor que el suero, pues ya todos mis archivos, fotografías, canciones, programas y correo electrónico, están radicando en el aparato salvador.
Lo más extraño de todo es que no se si morirá por los síntomas presentados o por sobre-calentamiento, ya que desde su último ataque el miércoles pasado, no la he vuelto a apagar! Me da miedo que no pueda volverla a encender y con el proyecto que estoy llevando ahora, no puedo darme el lujo de quedarme un día sin ella.

A propósito, muchas gracias a todos los que me enviaron contactos para rentar una laptop! Ustedes son muy eficientes! Lamentablemente los que rentan laptops no lo son… Hasta el momento nadie me ha podido dar una cotización concreta.
Así que tengo una laptop moribunda, conectada a un disco duro externo, con una laptop nueva en camino, una orden de reparación en proceso y una dulce espera para la cotización de una de alquiler… Y todo esto tiene que resolverse antes del viernes, pues el domingo por la mañana tengo que apagar la computadora para poder subirme a un avión (realmente será verdad que los aparatos electrónicos emiten señales que atentan contra la vida de todos los pasajeros?, bueno no quiero investigarlo con la práctica, solo avísenme si alguien conoce la respuesta)

Qué, qué? Si otra vez de viaje. De nuevo hacia Bogotá, que es el tópico interrumpido y de suspenso de las últimas dos semanas… Por algún motivo la inspiración por Colombia no me anima tanto como San Francisco, pero mi compromiso es llevarlos por la maleta electrónica, así que prosigamos la historia:

Apenas vamos por miércoles Santo y aún ni siquiera hemos llegado a Cartagena de Indias! Se me está alargando el relato con tanto detalle de por medio. Pero si a alguien se le cruza los cables algún día y quiere pasar por Colombia, por lo menos tendrá información de qué hacer y dónde ir… Y sobre todo como movilizarse por la ciudad: taxis… Es uno de los lugares del mundo donde son más baratos, considerando que las distancias de desplazamiento entre un lugar u otro son muy cortas. Las carreras promedio pueden oscilar entre los 3 y 6 dólares. En Roma cualquier carrera insignificante salía por lo menos 20 Euros, así que en Bogotá no tienen por qué caminar, a menos que sea para pasear por el Centro Histórico.

Aunque existe también un transporte público que revolucionó la Ciudad de Bogotá. Su nombre: el TransMilenio (http://www.transmilenio.gov.co/nuevapagina/index.htm).

Qué tiene de novedoso? En vez de excavar por meses o años enteros para hacer un Metro Subterráneo o similar, un alcalde bogotano de origen europeo rediseñó el sistema de transporte urbano de buses. Creó una extensa red por toda la ciudad, con carriles especiales para buses de los largos, que están unidos en el medio por una especie de oruga y con estaciones específicas, muy iluminadas, seguras y más parecidas a estaciones de Metro que a paradas de autobús. Los únicos que pueden circular por esos carriles especiales son los buses del TransMilenio.
El resultado? Una ciudad muy ordenada en su tráfico.
Yo recuerdo la primera vez que visité Bogotá en el 98 o 99, el caos vehicular me pareció algo fuera de este mundo. Se podía pasar fácilmente una hora dentro de un auto, sin que este se moviera ni una pulgada en su camino. Aparentemente todos los cambios que hicieron al sistema vehicular (incluyendo Pico y Placa, que no permite circular a algunos autos en días específicos, y re-direccionamiento de carriles en horas pico, más la creación del TransMilenio) transformó la experiencia de viajar por la ciudad.

Algo así necesitamos en San Salvador, para que la competencia de alta velocidad y pelea de pasajeros que mantienen el caos y el terror en toda la ciudad, termine de una vez por toda y comencemos a vivir en una ciudad ordenada. Tal vez seré un soñador, pero Bogotá ha demostrado que se puede. Claro, no puedo comparar una ciudad tan educada como Bogotá con los pleitos de machete e insultos de los jíbaros de mi tierra!

Bueno, el caso es que si quieren pueden probar el TransMilenio, pero no vale la pena si llevan dólares, euros, yenes o libras esterlinas, pues los taxis son muy baratos y es un transporte de punto A a punto B. Así nos transportamos con Sandra en nuestra estadía por Colombia… Y esa noche de miércoles Santo no fue la excepción, y aunque Lucho, el amigo de Sandra nos llevó a Usaquén para que pudiésemos cenar, claro al regreso tomamos varios taxis para nuestro recorrido urbano.

sábado, 28 de julio de 2007

Michelle Pfeiffer - Makin' Whoopee

No se como voy a convencer a la Milta para que haga este numero cuando abra el Cabaret de Lujo en San Salvador!

viernes, 27 de julio de 2007

Bogota y su Centro Historico!
















Ahora que ya les dije lo que no tienen que hacer la primera noche en Bogotá, pasemos a lo que si deben hacer el primer día en Bogotá.

A pesar de haber estado en múltiples ocasiones en dicha ciudad, nunca había hecho el tiempo para hacer turismo. Estábamos a punto de contratar un taxi para que nos llevara al Centro Histórico, pero Sandra logró contactar a Lucho, un colombiano que trabajó conjuntamente con ella en un proyecto de modernización del sistema judicial después de la guerra (si, ellos admiten que ahora hay que modernizarlo nuevamente pues el contexto socio-político de El Salvador ha cambiado desde entonces). Y bueno, Lucho se tomó la mañana y parte de la tarde para mostrarnos algo de su ciudad.

Fuimos al Barrio de la Candelaria en Bogotá, en el Centro Histórico de la ciudad, donde caminamos por un par de horas viendo los monumentos más significativos de la zona: la Catedral, la Plaza de Bolivar, el Capitolio Nacional (sede del Congreso de la República), la Alcaldía Mayor de Bogotá, el Palacio de Justicia, etc…
Conversando hace poco con mi amigo Jacobo, él me decía que en Bogotá llueve todos los días, y bueno, ese miércoles santo, después de pasar buscando durante un largo rato un estacionamiento para el auto de Lucho, que estuviera cerca de todos los lugares mencionados, al comenzar nuestra caminata, se desató la lluvia!

Hay algo que yo no entiendo de los viajes de placer… Siempre llueve y siempre uno termina comprando paraguas baratos… La primera vez fue en París, luego en Londres, luego en Dublín (donde el paraguas era de tan mala calidad que a la hora, con el primer mal viento se volteó completamente para atrás), y el mejor de todos fue el paraguas rojo y grande que compré en la Plaza Navona en Roma junto con Lycenia, después de habernos empapado por completo corriendo desde la Basílica de San Pedro en dirección a nuestro hotel que quedaba a unas cuantas cuadras. Claro, desde que compramos el paraguas rojo, nunca más volvió a llover, pero por lo menos nos servía cuando nos perdíamos, momento en el cual yo lo levantaba por los aires y Lycenia me ubicaba muy fácilmente entre la multitud. (ese paraguas al final terminó en las manos de una irlandesa pelirroja que era idéntica a la Miranda de “Sex and the City”)
Pues bueno… Sandra compró un paraguas, pues como buena mujer no quería mojarse el pelo para evitar que el pelo se le ondulara con la lluvia.

La lluvia iba y venía… Hubo un momento que entramos al Museo de Arte Colonial, (http://www.bogota.gov.co/vis/museoarte/museoartec.html) y el diluvio universal llegó en su máxima expresión. Pero estábamos adentro del museo, así que no había problema alguno que cayeran sapos y ranas en ese preciso instante.

Algo que me impresionó de los museos en Bogotá es la alta calidad internacional que manejan en sus exposiciones, teniendo un orden lógico y una presentación muy buena de sus obras.
El museo tiene una amplia exhibición de arte religioso que data de la época de la Colonia. Arte muy interesante por cierto, pues los rostros de todos los cuadros tenían caras donde el arrepentimiento, el temor a Dios y el miedo en general se mostraban como propios de una época donde la Iglesia tenía un gran control sobre el Estado y sus personas.
Pero esa es harina de otro costal. Sencillamente quedamos más horrorizados que encantados con un arte que estaba destinado para hacerme sentir aturdido y como un pecador que debía buscar el arrepentimiento. Creo que por eso me hice marinero en una vida pasada, para poder escapar de los sistemas restrictivos pre-establecidos.

Después de una sopa de goulash en el restaurante “Sopas de mamá y postres de la abuela”, tuvimos la oportunidad de ir al Museo del Oro (http://www.banrep.gov.co/museo/esp/home.htm) donde vimos como el arte pre-colombino era más interesante, y de donde surgieron todas esas leyendas del Dorado. Se pueden imaginar las caras de los españoles cuando vieron a los nativos cubiertos con oro desde la cabeza hasta los pies? Claro, los españoles traían espejitos y fue muy fácil el intercambio comercial con los locales… Claro, las riquezas que no salieron del Dorado, ahora las exhiben en el Museo del Oro del Banco de la República en Bogotá!

Algo que si nos faltó hacer y espero algún día hacer el tiempo para visitarlo es el Museo Botero, donde podríamos haber satisfecho nuestros sentidos con gorditas y gorditos (habríamos tenido por lo menos mejores malos pensamientos que los causados por los rostros de arrepentimiento del Museo de Arte Colonial).

martes, 24 de julio de 2007

Rumba en el Parque de la 93

En la Pesquera Jaramillo con Sandrita!

Hola. Estoy de regreso en San Salvador y no lo puedo creer! Dos semanas consecutivas en El Salvador!!! Wow! Aunque no me lo crean, es algo importante para mí descansar en mi casa, en mi cama y ver a mi gente, sobre todo que siento que desde mediados de enero no he parado. La verdad no me estoy quejando, solo dándole gracias a Dios que puedo seguir mi rutina por unos días… Me hacía falta mi gimnasio, la comida preparada con mis propias manos y el poder estar en shorts y chanclas a la hora de trabajar!

El domingo quería continuar mi historia de Colombia, aprovechando mi vuelo de regreso de Frankfurt a Miami. Tenía 9 horas en horario diurno y era una excelente oportunidad para manifestarme. Pero, la computadora se me arruinó el último día de mi estancia en Roma. La pantalla de la laptop estaba negra, completamente negra. Yo sabía que encendía pues se escuchaban todos los ruidos propios del inicio de la sesión de Windows, pero no aparecía nada en la pantalla. Traté de encenderla en múltiples ocasiones y nada! La pantalla de mi computadora, había pasado a mejor vida.

Es interesante como uno se vuelve tan dependiente de la tecnología. De un momento a otro me sentí incomunicado del mundo. No Internet, no archivos de trabajo ni archivos personales, y la pantalla de mi computadora completamente negra. Un escenario fatalista. Lo peor de todo era que iba a estar en un vuelo de regreso de Europa a América en Clase Económica por 9 horas sin poder utilizarla. Lo más interesante de todo, es que al llegar a El Salvador, reporté la falla al Departamento técnico de nuestra empresa, quienes abrieron una orden de reparación… Cuando el técnico y yo nos reunimos, y me disponía a darle la demostración de cómo la pantalla de mi computadora no servía, obviamente la computadora encendió sin ningún problema (típico de cuando uno reporta un problema y el técnico está enfrente), haciéndome quedar como el ignorante que no conoce el modo de hibernación de Windows. Aún creo que mi laptop no está del todo bien, pero la tienen en observación y monitoreo para ver si vuelve a fallar. Mientras tanto estoy aprovechando para escribir la historia de Colombia, antes de que vuelva la niña a entrar a la madriguera y dormirse cual oso en invierno.

Martes Santo… Santa Fé de Bogotá. Lluvia a cántaros. 9 Grados centígrados de temperatura. Estómago revuelto por la cena de la noche anterior. Soroche del duro. Pensamientos lentos… Ese era el panorama que tenía esa primera noche en Colombia, y mi mejor consejo cuando lleguen a Bogotá: Descansen temprano la primera noche, no tomen alcohol, no fumen, no coman pesado y no se desvelen…. Claro, que hizo Walter en su primera noche de vacaciones?

Ir con Sandrita a cenar a la Pesquera Jaramillo (http://www.pesquerajaramillo.com/index-e.html), tomarnos una botella de vino chileno reserva (en honor a Ian, mi compañero de trabajo, quien es chileno-hondureño y es quien me enseña de vinos chilenos), fumar media cajetilla de Marlboro Lights y desvelarnos hasta después de la medianoche! Por supuesto que tenían que darnos pesadillas en el hotel con semejante desorden corporal!

Pero bueno, la Pesquera Jaramillo es la Pesquera Jaramillo… Toda una institución en Bogotá, y escogimos el lugar por una importante razón: era el único restaurante que su servidor conocía en la ciudad y que quedaba cerca del hotel.
En mi viaje anterior a Colombia, habíamos ido con Ian y otro compañero de trabajo de la oficina de Dallas a cenar al lugar y me había encantado.
Su especialidad son los mariscos. Recuerdo que comí un pescado con salsa de camarones y frutos del mar que era un manjar de los dioses. Además la Pesquera tiene música en vivo todas las noches, y hay una pareja (hombre y mujer) que cantan de todo un poco, y pareciera que es la radio con los cantantes originales de cada canción de lo bien que sus imitadores entonan sus canciones. Así que tuvimos prácticamente en vivo a Shakira, Amanda Miguel, John Secada, Juanes, entre otros.

Bueno, y no contentos con habernos terminado un tinto chileno, todavía nos fuimos a dar las del zarpe a Bogotá Beer Company (http://www.bogotabeercompany.com/) ubicado también en el Parque de la 93, aunque tienen sucursales por todas partes en la ciudad.
Tienen unas cervezas rubias y otras morenas, que son la tentación…

Más tarde tenía pesadillas acerca de crímenes sin resolver, en lo que Sandrita tenía pesadillas de clientes enojados haciendo reclamos y documentos importantes perdidos.

sábado, 21 de julio de 2007

Definicion de Ciudadano del Mundo

Navegando por Internet, me encontre en Wikipedia la siguiente definicion de "Ciudadano del Mundo", y me gustaria compartirlo con ustedes:

Un ciudadano del mundo o cosmopolita (del griego κοσμοπολίτης, y éste de κόσμος, "mundo", "creación", y πόλις, "ciudad") es una persona que desea trascender la división geopolítica que es inherente a las ciudadanías nacionales de los diferentes Estados y países soberanos. En este respecto, se diferencia del concepto de internacionalismo, que se basa en la idea de naciones. Al negarse a aceptar la identidad patriótica dictada por los gobiernos nacionales, los ciudadanos del mundo afirman su independencia como ciudadanos de la Tierra, del mundo, o el cosmos.

Eso lo explica todo!!!! Somos cosmopolitas!

jueves, 19 de julio de 2007

Bogota en Martes Santo


Bueno, y a todas estas ya mi avión aterrizó en Frankfurt. Continúo mi historia desde la sala de espera A10 del Aeropuerto de Frankfurt, esperando que mi vuelo a Roma salga en una media hora más o menos.
Llegar a este Aeropuerto activó muchas memorias nuevamente… La última y única vez que estuve por acá fue en el 2002, cuando con Samer hicimos un viaje a las Islas Griegas y conectamos también por este Aeropuerto. En aquella ocasión el vuelo hacia Atenas estaba llenísimo, pero la gente en la Sala de Espera estaba sumamente animada, cantando en griego y bailando agarrados de los brazos como suelen hacer por aquellas tierras. Hasta conocimos un griego que estaba estudiando en Alemania llamado Vaios (no estoy seguro se así se escribe) quien andaba un cardigan gris, que por casualidades de la vida yo estoy acá ahora sentado esperando mi avión con un cardigan gris muy similar al que Vaios tenía en esa ocasión.

Retomando Colombia…
Llegamos con Sandra a Bogotá un martes Santo. La ciudad al mismo ritmo de siempre, la vacación aún no había comenzado para los locales. Nos hospedamos en el Hotel Casa Dann Carlton Bogotá… Escogí ese hotel pues ya me había quedado ahí en el año 2000 y me pareció muy bien ubicado, pues queda a unas cinco cuadras del Parque de la 93, uno de los centros de vida nocturna de Bogotá, donde hay muchos restaurantes, bares y discotecas, todos alrededor de un parque ubicado en la Calle 93.


La ubicación del hotel era sumamente conveniente y en una buena zona de la ciudad, pero las habitaciones dejaban mucho que desear. Eran oscuras y la decoración era demasiado sobria. No recordaba esos detalles de mis estadías previas. El check-in del hotel era sumamente lento y tardaban un mundo en resolver cualquier situación o inclusive para contestar preguntas.
Pero el verdadero problema es que las habitaciones tenían muy mal feng-shui. Se sentía una mala vibración, que de hecho las dos noches que estuvimos ahí, ambos tuvimos pesadillas y pasamos mala noche…. Sería la habitación? O sería la altura de Bogotá y su respectivo soroche el que nos causaran las pesadillas? Bogotá está a 2,600 metros sobre el nivel del mar, así que el oxígeno llega en menor proporción al cerebro, dando como resultado pensamientos y movimientos más lentos. Nunca me he sentido a plenitud en mis visitas a dicha ciudad y se lo quiero atribuir al mal de altura.


Pesadillas o no pesadillas, soroche o no soroche, nada de eso nos impidió pasear por la ciudad… Aunque el clima no ayudó. Cuando quisimos salir del hotel y caminar por la zona, cayó el diluvio universal y quedamos atrapados tomando un café en el restaurante del hotel. No quisimos esperar a que acampara, pues no fuera a ser que el realismo mágico de Macondo nos hiciera esperar por más de tres años y pedimos recomendación a una chica de Relaciones Públicas del hotel acerca de qué podíamos hacer en Bogotá un martes a partir de las cuatro de la tarde… Su respuesta fue más local de lo que hubiese imaginado: nos mandó o al cine o a jugar boliche!!! Cosa que optamos por no hacer pues podríamos hacerlo en cualquier parte del mundo… Pero si hicimos lo que de todas formas hacemos en cualquier parte del mundo… Dónde se puede ir cuando está lloviendo para perder el tiempo y no estar encerrado? Por supuesto! El mall! El centro comercial!

Un taxi nos llevó al Centro Comercial Salitre, muy cerca del Aeropuerto. Nos pareció muy interesante que el lugar estaba rodeado de edificios de apartamentos en una zona sumamente populosa y además rodeada de parques y jardines, que es algo que caracteriza a Ciudad de Bogotá: su verdura. Su amor por los parques! Pero los parques estaban vacíos con la lluvia… Pero en cambio el Centro Comercial estaba a reventar de gente, me imagino que muchos haciendo compras de último minuto por Semana Santa u otros como nosotros, buscando un refugio seguro de la lluvia.


En cualquiera de los casos, estábamos atrapados en un complejo de tres pisos con mucha moda colombiana, la cual es muy local y diferente del resto del continente. Hay muchos diseñadores locales, así que el estilo es único. Claro que para alguien sumamente influenciado por el Grupo Inditex, pues la creatividad local no crea mayor relevancia (si alguien hizo el mercadeo para decidir que está de moda en los mercados mundiales, porque regionalizarme por un solo país?) Muy malo de mi parte para la economía local? Ni tanto, pues mis dólares quedaron invertidos en la fabulosa vida nocturna colombiana!


Sandra en cambio si contribuyó con la economía local en varias ocasiones y en el Salitre se compró una joya muy interesante, ornamentada de tal forma que era notoria su inspiración en el mundo griego (algo que a su vez está influyendo directamente en Sandra). La vendedora le vio la inspiración de comprar algo, y nos sacó toda la joyería para que Sandra nos modelara y escogiera… Claro lo mejor que se probó Sandra fue en Cartagena, en Galería Cano, donde tuvo en su cuello una pieza de oro, inspirada en tribus locales, y cuyo precio de mil doscientos dólares, no opacó la garganta de mi amiga… Se le veía muy bien! Pero claro, también habían mil doscientas razones de a dólar para no comprarla, por lo menos en el ínterin que somos personas decentes de clase media.

Y bueno, regresando al presente… Ya estoy en Roma. Historia para más adelante. Aunque mi maleta no me llegó y pasé todo el día pensando si tenía que lavar la ropa interior en la noche o no. Por suerte me enviaron la maleta al hotel hace media hora (son las 10:15PM hora local) y el Grupo Inditex en Italia perdió un cliente potencial para el día de mañana.

domingo, 15 de julio de 2007

Planificando un viaje a COLOMBIA y CARTAGENA de INDIAS


Estoy escribiendo ahora en un sitio inusual y a una hora más inusual.
Son las cinco de la mañana, y estoy haciendo piruetas con la computadora para poder escribir en un asiento de clase económica de Lufthansa… No cualquier asiento. Un asiento en el medio de dos desconocidos que han sido mis compañeros de viaje por más de 6 horas y media de recorrido, y aún nos falta una hora para llegar a Frankfurt, donde estaré haciendo conexión hacia Roma.

Voy en un viaje de negocios y no es como mi mayor ilusión pasar un sábado por la noche a bordo de un avión, sobre todo en tan precarias condiciones como un asiento del medio en clase económica. Por lo menos es un Boeing 747 y es Lufthansa, así que el servicio es impecable. Pero el asiento de económica, donde uno no se puede mover, sigue siendo asiento de económica (ni porque los alemanes son más grandes, hay más espacio entre los asientos). En mi viaje anterior pude conseguir ascenso a Clase Ejecutiva con TACA. Muy bien decía un sitio de Internet relacionado con Praga, que el trato preferencial que uno tiene en su tierra pues no lo podrá encontrar cuando se está lejos. Y bueno me tengo que ubicar: estoy en Lufthansa, no en TACA. Obviamente dicha ubicación podría ser tema de polémica entre todos los lectores, pues habrá ideas encontradas respecto a que será mejor (pues el servicio de económica de Lufthansa es parecido al de Clase Ejecutiva de TACA, la diferencia es el asiento).

Pero bueno, eso no es parte de la historia que voy a contar hoy… Es más bien para colocarme un poco en el tiempo y en el espacio, y compartir con ustedes el hormigueo de mis piernas. De todas formas, viajar tiene su precio (y no hablo de dinero).

Este es mi segundo viaje combinado de placer y negocios que hago en el mes de abril.

El primero surgió a raíz de tener unas reuniones de trabajo con mi cliente en Bogotá justo la Semana después de Semana Santa. En aquella ocasión me pareció muy conveniente que las reuniones comenzaran justo después de vacaciones.. No fue algo que yo planificara de esa forma, sencillamente era parte de un proceso que tenemos con este cliente… Al enterarme de las fechas, le conté a mi amiga Sandra y quedamos en viajar hacia Colombia, específicamente a Cartagena de Indias en el Caribe colombiano, y así tomar ventaja de mi boleto pagado por el mundo corporativo… Aunque dicho boleto solo me llevaba hasta Bogotá, donde iba a tener las reuniones. Había que comprar boletos desde Bogotá a Cartagena.


Cuando atendí a mis clientes colombianos en nuestras oficinas en Dallas a finales de febrero, creo que ahí fue cuando todo comenzó en realidad. Las fechas se fijaron en ese momento para las reuniones de trabajo, y yo le pregunté a Isolda, una de mis clientes, que cómo se pasaba la Semana Santa en Colombia, ya que podría aprovechar mi viaje y hacer un poco de turismo en su tierra. Y salió por supuesto Cartagena de Indias como el sitio esencial de verano para la clase media y media alta del pueblo colombiano. Eso si, me dijo que comprara los boletos de Bogotá a Cartagena lo antes posible, pues los espacios se llenaban rápido y los precios subían más rápido.

A mi regreso a San Salvador y al mencionarle la idea a Sandra, ella me indicó que el Centro Histórico de Cartagena de Indias era protegido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Y si a la UNESCO le parecía un lugar interesante, pues me imaginaba que también sería para nosotros un lugar interesante!!!

Para rematar, al regresar del viaje de San Francisco, compré la edición de marzo de la revista Conde Nast Traveler (si no la conocen, suscríbanse pues tiene muchas ideas de viajes interesantes: cntraveler.com) y me encontré con un artículo muy pintoresco y de más de 10 páginas acerca de Cartagena. Definitivamente era una señal de donde tenía que ser mi próximo destino en el planeta. De todas formas ya Sandra había comprado los boletos en Agencia de Viajes Escamilla (para la gente que si sabe viajar dice su slogan, lo siento si lo cambiaron y no me he dado cuenta don German). Y efectivamente no eran boletos baratos… Más o menos 365.00 dólares desde Bogotá a Cartagena, considerando que era un vuelo de una hora (claro que debemos recordar que en el mercado centroamericano un vuelo de media hora puede salir casi por la misma cantidad, como añoramos un Vueling o un EasyJet por estas partes del mundo). Pero bueno, quien la quiere celeste que le cueste. El boleto caro era hacia Bogotá y era pagado por el mundo corporativo, y en el caso de Sandra era con millas. Ya todo estaba arreglado.
Decidimos quedarnos dos noches en Bogotá antes de abordar nuestro avión hacia Cartagena, para así también conocer la capital colombiana. He estado en Bogotá en muchas ocasiones y nunca había hecho turismo, así que definitivamente era la oportunidad para hacerlo.
Eso sí, empacar para un viaje combinado de trabajo y de placer, de playa y de montaña, de frío y de calor, de saco y corbata y shorts y sandalias, no fue una tarea fácil, sobre todo por mi obsesión de viajar con una maleta pequeña. Pero se puede lograr, con paciencia y con mucho tiempo para hacerlo. Eso si, siempre me pone de muy mal humor empacar en este tipo de situaciones, pero como aún no se ha inventado la tele-transportadora de ropa para enviar todo el armario hacia el hotel de destino (y así no decidir que llevar, si no llevarlo todo), pues me la tengo que aguantar y hacer la maleta. Le pueden preguntar a mi amigo Samer como se me pone el humor entre escoger, doblar, arreglar, hacer que quepa y dejarla lista para el vuelo del día siguiente. Colombia no fue la excepción. Pero como dije antes, viajar tiene su precio y no necesariamente es monetario. Después de pasar por ciertas tribulaciones se llega al destino y se pasa fenomenal!! Y obviamente en Colombia se pasa fenomenal! La tierra del café, de Shakira, de Macondo, de las gordas de Botero, del Dorado, en fin un país donde hay mucho que ver y explorar. Nuestros días de vacaciones fueron muy cortos para ver todo lo que el país puede ofrecer.

viernes, 13 de julio de 2007

Robbie Williams - Beyond The Sea

A los que me conocen bien saben mis famosos planes del Cabaret de Lujo. Esta cancion representa la esencia de esa epoca que quiero recrear y por alguna extrana razon la escuche ayer en el gimnasio y luego en el Mai Thai, cantada por los originales por supuesto!

Robbie Williams tal vez no lo hace tan bien como los originales, pero tuvo la pasion para hacerlo!

viernes, 29 de junio de 2007

Viaje a San Francisco - tercera entrega



Saludos desde Cartagena de Indias, Colombia! Vine a pasar unos dias de vacaciones y hay muchas experiencias interesantes que contarles, y que me he sentido tentado a no continuar el relato a San Francisco, pero lo prometido es deuda… Una prima de Emma Mayorga me dijo que deje mi corazon en San Francisco, pero realmente ando mi corazon conmigo… Dejo mi corazon en todas partes! Que facil soy! Jajajaja!
Hay momentos en la vida que no llevar un rumbo planificado nos puede traer muchas sorpresas agradables… La espontaneidad es algo que puede ser muy gratificante sobre todo si se utiliza para rescatar parte de un viaje. Claro, se tiene un plan, una guía, pero no necesariamente se sabe qué experiencias de vida se podrán tener en cada momento.
San Francisco, California, de una forma u otra ha estado muy ligado a mi familia. Yo fui de niño, luego de joven casi recién casado, y ahora, aún joven aunque en teoría más maduro. Cada viaje ha sido diferente. Mis padres vivieron en San Francisco, mis hermanos vivieron de pequeños en San Francisco y además tengo parientes y amigos en el área de la Bahía… Desconozco cual es la comunidad salvadoreña en la zona, pero me parece que es grande… Y no es la misma migración que se dio durante la guerra civil de El Salvador… Más bien fue una migración que se dio en los cuarentas y cincuentas… Es una comunidad ya sumamente establecida e integrada a la sociedad estadounidense.
De pequeño recuerdo que llegaban batallones de parientes y amigos de mis papás a hospedarse a la casa. Era una casa de 3 pisos (creo que ya no las hacen) en la Colonia Layco, muy cerca de la Ex Embajada Americana en San Salvador. Recuerdo que durante todo el año había una combinación extraña de padres, hijos adolescentes, niños, pupilos, visitantes, servicio doméstico (cuando se estilaba tener dos o tres empleadas) y por supuesto, muchas visitas que iban y venían. Era tanta la confianza que se tenían, que a veces ni avisaban con anticipación que iban a llegar, sencillamente llegaban (claro, hasta que en una ocasión mis papás se fueron de viaje a San Francisco a la casa de sus compadres, solo para encontrar que sus compadres estaban de viaje en San Salvador en la casa de mis papás!) Era obvio que tendría que hacer las respectivas visitas a amigos y parientes durante mi viaje…

Pero el factor movilidad, sumado a las actividades de la conferencia, no me permitió coordinar con ellos para poder visitarlos. Logré hablar con mi tío Freddy, hermano de mi mamá y quedamos en almorzar el último día de mi estancia… Mi tío llegaría a Sausalito y de ahí veríamos que podíamos almorzar. Tenía como 20 años de no ver a mi tío, así que estaba muy contento de verlo… Pero claro, al que llega se le olvida que el local tiene su vida organizada y actividades del día a día… Y mi tío me tuvo que cancelar. Ya no podríamos reunirnos… Aunque lamentaba no poder verlo, comprendí que tenía unas citas médicas a las cuales no podía faltar pues tiene un problema en la espalda… Además me di cuenta que me quedaría atrapado en Sausalito, donde a pesar de ser tan encantador, no había absolutamente nada que hacer!


La conferencia terminaba a las 12:30 del mediodía del jueves y tenía hasta el viernes por la noche para hacer algo por la ciudad… No me podía quedar en Sausalito! Eso estaba completamente fuera de mi visión de estar en una ciudad! Si se vive en San Salvador, ya de por si un pueblo grande (o una ciudad pequeña, depende del punto de vista de cada quien) , Si se vive en San Salvador, definitivamente se tiene que ir a la ciudad! Cuando mi tío Freddy me canceló, mi opción era tomar el ferry de Sausalito a San Francisco! Toma solo 40 minutos y es un viaje precioso. Lo hice con mi gente de oficina y vimos el Golden Gate al atardecer… Pero, tenía que hacer check-out del hotel, dejar mis maletas guardadas y luego regresar corriendo a traerlas para salir al Aeropuerto. Me parecía una opción muy complicada! Ademas no me quería quedar “descansando” en Sausalito! Para eso descanso en San Salvador!
La conferencia terminó al mediodía y no tenia ningún plan alternativo de lo que iba a hacer. Por un momento traté de conectarme a Internet para revisar mi correo electrónico de trabajo… Bueno, realmente no fue un momento…Intenté la conexión wireless por hora y media y no funcionaba para nada… Casi toda la semana había estado en Sausalito y la conexión funcionaba muy bien. Pero ese día las fuerzas del Universo estaban confabulando para que no revisara lo que estaba pasando en el mundo corporativo. Tuve paciencia. Después de hora y media me dí cuenta que estaba desperdiciando el tiempo, y me dije… Me quedo acá o me voy a rentar un carro? Pero adonde? Y entonces algo me impulsó a bajar al lobby del hotel y ver como me podía ir al Aeropuerto para buscar un carro… Sabía que había mucha gente haciendo check-out y tal vez podría tomar ventaja de alguien que fuera al Aeropuerto en un taxi, en un carro rentado…

La verdad no me quería quedar encerrado… Y a los dos minutos de estar en el lobby, aparecieron los europeos… El gerente de División para Europa, un londinense de nombre Hamish (que me recordaba mucho a Austin Powers por sus lentes y su forma de ser) y sus Directores de Cuentas: una inglesa morena llamada Saroya y dos italianos, uno llamado Guissepe y la otra Antonella… Les expliqué mi situación y muy amablemente accedieron a que me fuera en su taxi al Aeropuerto! Como cosa curiosa, al subirnos al taxi, Hamish le dijo al taxista, muy correctamente como buen inglés: “Mister Taxi Driver, can you please make a stop at this location where you can see the Golden Gate Bridge on the road to the Airport?” (“Señor Taxista, podría usted por favor hacer una parada en este lugar camino al Aeropuerto donde se puede ver el Golden Gate Bridge?”). Siempre había querido conocer ese lugar y de pura casualidad ahí estaba con los europeos, haciendo una parada técnica para fotos! No estoy seguro si el lugar se llama “Vista Point” pero saliendo de Sausalito, hay una colina desde donde hay una vista impresionante del Puente… Se ve tan cerca que casi se puede tocar. Es un conjunto visual estupendo, con mucha armonía entre la naturaleza del lugar y una construcción netamente humana. Fue una parada corta… Por supuesto, el taxímetro seguía corriendo y ellos tenían que tomar un avión.

Al llegar al Aeropuerto, sin dirección fija, comencé a buscar las diversas compañías de alquiler de automóviles para ver que me salía mejor. En California no existe una opción barata. Además estaba rentando un jueves a las tres de la tarde, para devolverlo un viernes a las diez de la noche. Fuera como fuera me iban a cobrar dos días. Terminé rentando un auto en Thrifty, probablemente porque era el que tenía una cola más corta para verificar tarifas… Si, salió caro, no en exceso, pero no barato… Pero era eso o quedarme encerrado…

Así salí del Aeropuerto de San Francisco en un auto rentado poco memorable, y gracias a Dios mi ubicación espacial es muy buena, así que no me costó encontrar el camino hacia Sausalito. Y fue cruzando el Golden Gate Bridge, después de muchos años, que encontré el sentido de los anuncios de Master Card…Alquiler de auto… XX cantidad, estacionamientos en la ciudad… XX cantidad, gasolina… XX cantidad… Pasar el Golden Gate Bridge manejando: No tiene precio… Sentí una sensación de libertad sumamente grata. Y no solamente pasé el puente una vez: fueron cuatro veces en total! Por el momento, tendré que dejar mi relato de San Francisco…

Cartagena me ha dado muchas buenas experiencias y tendré que comenzar los relatos de Colombia la próxima semana. Espero estén pasando lo mejor en Semana Santa!

sábado, 23 de junio de 2007

Viaje a San Francisco - 2da parte





Hay viajes en la vida que pueden cambiar tu forma de ser, tu forma de ver el mundo o los pasos que daras en el futuro...

En 1998 visite San Francisco cuando aun estaba casado y fue Maria Isabel quien me dio una leccion muy grande acerca de la vida... Estabamos en The CliffHouse en San Francisco (http://www.cliffhouse.com ), en medio de una parada tecnica... Ibamos con destino a Hawaii y decidimos quedarnos un dia completo en San Francisco antes de partir hacia las Islas.

Ya en el 94 habiamos estado en The CliffHouse, cuando un amigo de la familia nos habia llevado para mostrarnos la vista... Es un lugar encantador... Esta justo enfrente del Oceano Pacifico, las olas rompiendo frente a los arrecifes que le dan el nombre al lugar.
El CliffHouse original fue construido en 1863 y en el lugar han existido tres edificaciones diferentes, dos de las cuales fueron consumidas por las llamas en dos incendios (1894 y 1907, interesantemente no fue destruido por el gran terremoto e incendio de 1906)

A la par del CliffHouse, fueron inauguradas unas piscinas de agua salada bajo el nombre de Sutro Baths (http://en.wikipedia.org/wiki/Sutro_Baths).
Ruinas de los Sutro Baths

Se abrieron al publico en 1896 y mas que unas simples piscinas era un Centro completo de entretenimiento... Las piscinas eran techadas y climatizadas, con capacidad para 1,600 banhistas; un anfiteatro para 3,600 personas y restaurantes con capacidad para 1,000 personas sentadas... Era como el precursor del Mall cerrado que se popularizo a nivel mundial en los ochentas!
Los Sutro Baths se quemaron en 1966 y lo que quedan ahora son las ruinas de las piscinas y algunos caminos, pero la vista del Oceano Pacifico y de la Bahia son realmente espectaculares!

Fue en esas ruinas que Maria Isabel me diera mi leccion de vida... No se porque en un domingo de julio, yo fui al CliffHouse con zapatos negros de vestir... El paraje era espectacular e invitaba a la caminata y a la reflexion... Pues Maria Isabel me hizo una invitacion para caminar, y mi respuesta fue "se me van a ensuciar los zapatos pues los caminos son de polvo", a lo cual me respondio: "aprende a vivir".

Reflexionando con el tiempo me doy cuenta que son palabras muy fuertes, muy potentes... Y me alegro de haberle escuchado en ese momento. No solo caminamos alrededor de las veredas y se me empolvaron los zapatos, si no que fue el principio de muchos cambios trascendentales en mi forma de ver la vida y de querer vivirla...
Despues de 9 anhos, tuve la oportunidad de regresar al CliffHouse y a los Sutro Baths, y tuve una sensacion extrana de como ha cambiado mi vida desde entonces. Obviamente no solo estoy 9 anhos mas viejo, si no que mi filosofia de vida se hizo mas relajada y aprendi mucho a disfrutar del momento, de los amigos, de los viajes, del aqui y ahora.
Cuantas veces anhelamos hacer algo y no lo hacemos por pena? O por el que diran? O sencillamente porque suponemos que no tenemos el tiempo para hacerlo?

Este viaje a San Francisco me trajo muchos recuerdos, sentimientos y pensamientos, propios y ajenos... Empezando por el primer fin de semana que pase en la ciudad. Antes de ir a Sausalito a la Conferencia, decidi que era saludable quedarme en la ciudad... En el Centro. Para caminar... Las ciudades se caminan, no?
Y buscando, buscando, encontre un hotel que me llamo mucho la atencion. Su nombre: el Sir Francis Drake!
http://www.sirfrancisdrake.com/

No solamente tiene el nombre del conocido pirata si no que las fotos en Internet se veian espectaculares y a pesar de ser un hotel con mucho lujo, se podia conseguir con una tarifa muy accesible, incluyendo el desayuno.
Al comentarle a mi mama que iba hacia San Francisco, y contarle que me iba a hospedar en ese hotel, ella me dijo: "Si, el Sir Francis Drake, por Union Square. Tu papa y yo ibamos a un nightclub que quedaba en el ultimo piso de ese hotel, ahi ibamos a bailar".

Quiero aclarar que mis papas vivieron en San Francisco a finales de los 50's y principios de los 60's! Me senti muy identificado con la palabra "nightclub", pues quienes me conocen saben lo mucho que me gusta vivir de noche, la vida nocturna, la desvelada... Y tener la oportunidad de conocer un lugar donde mis papas iban hace 50 anhos a bailar, pues me parecia unica... Si es que existia el lugar todavia...
Asi que corri a Internet a buscar cual era el nightclub en el piso 21 del Sir Francis Drake, y efectivamente todavia existe: "Starlight Room"!!!

http://www.harrydenton.com/
Claro, ahora su nombre es Harry Denton's Starlight Room, pero sigue siendo el mismo nightclub. No se si los muebles y la decoracion seria la misma, pero me senti transportado directamente a los 30's y obviamente a la epoca en que mis padres bailaban ahi.
La experiencia comenzo en el ascensor del hotel. Despues de hacer check-in a las once y treinta de la noche de un viernes, tome el elevador hacia mi habitacion, y desde ahi escuche una musica de discoteca que acompanaba al aparato en todo su ascenso hacia las alturas... Y la musica no venia de ningun parlante!!! Venia desde el mismo techo del edificio... Por un momento me preocupe que iba a escuchar el mismo efecto en mi habitacion durante toda la noche (cosa que no sucedio, pero si habia una fiesta privada, no se de que tipo, en el mismo pasillo de mi habitacion).
Ya estaba ahi y era noche de viernes... Que mas podia hacer? Ademas pregunte en recepcion a donde podia tomarme un trago, y obviamente me recomendaron el Starlight Room, aunque luego me entere que no es parte del hotel, solamente esta en el hotel.

Subi el ascensor musical y al abrirse la puerta en el piso 21, me transporte a una epoca de elegancia que el minimalismo ha puesto a un lado, por lo menos en esta decada.
La decoracion era muy opulenta, con gigantescos candelabros de cristal, cortinajes de terciopelo ocre, arreglos de flores gigantescos... Me recibio en la entrada una rubia espectacular... Parecia Marilyn Monroe... Todo el personal, estaba vestido de gala, con tuxedo o vestido largo, y se notaba que habian seleccionado al personal por sus atributos fisicos. La chica de la entrada lucia un vestido ocre largo, con una rajadura al lado para poder mostrar un poco de piel. El pelo rubio platinado, los labios muy rojos y sensuales, y ojos penetrantes... Estaba anonadado observandola, cuando me trajo de regreso al planeta tierra: "Son diez dolares por favor" (mi respuesta, perdon?"), "Si, el cover para entrar son diez dolares"... Gustosamente los pague y me dirigi a la barra, donde me incline por unas Heineken (para variar) mas que por uno de los elaborados tragos del menu, que podian llegar a los 20 dolares!

Habia unos sofas de color rojo en forma de "U" con su respectiva mesita, e inmediatamente visualice a mis papas sentados en esa mesa, tomando un martini y conversando con sus amigos.
Al fondo del local habia una banda musical de 3 chicas, al estilo de las "Supremes", cantando musica pop de los noventas, que no daba para nada con la decoracion del lugar... Claro, luego me percate que toda la gente, exceptuando las elegantes meseras y los muy arreglados bar-tenders, no estaba apropiadamente vestida para el lugar.
Me dicen que la gente de la Costa Oeste de los Estados Unidos es mas relajada en su forma de vestir que los de la Costa Este... Claro, la gente estaba muy elegante para ser San Francisco, pero quedaron muy atras la epoca de los vestidos y de las alhajas (verdad Caro?)... Con suerte habian algunos hombres con chaqueta y algunas mujeres con un vestido de noche muy discreto, mas bien de coctel.
Luego me percate nuevamente que estaba en el piso 21 y que podia ver una estampa nocturna del "downtown" de San Francisco en cada ventana a mi alrededor. La vista era impresionante.

Me quede en la barra, con mi cerveza en la mano, y me puse a ver a la gente en la barra... Ahi tuve un recordatorio que era San Francisco... Habian 3 mujeres jovenes en la barra, y estaban conversando... Pero una de ellas era mas alta y mas rubia de lo normal... Ahi me percate que eran dos mujeres y un travesti... Posiblemente de los que actuan en el lugar, pues los domingos el Starlight Room tiene un brunch bailable donde la atraccion son los travestis que hacen su acto de variedades.
Al otro lado habia una pareja, que me pidio les tomara una foto, y tambien un joven medico, con quien conversamos brevemente y que me dijo que a pesar de vivir en San Francisco, era la primera vez que iba ahi y que estaba impresionado por el lugar.

Mi mama tambien me conto otra anecdota personal del lugar... Cuando ella cumplio 21 anhos, fueron con su grupo de amigos a celebrarlo al Starlight Room... Y no la dejaron entrar pues se le olvido la identificacion... No ID no entra!!! jejeje. Por eso les contaba que el lugar me trajo pequenas historias personales y ajenas...

Por ultimo, para no aburrirlos mas... El lugar fue la culminacion de una serie de lugares que han servido de inspiracion para mi famoso Cabaret de Lujo, que quienes me conocen bien, saben que en serio en serio, y en broma en broma, menciono que abrira sus puertas prontamente en El Salvador, y donde el brillo y el lujo de los cabarets de antanho se vera reflejado prontamente! Ya muchos de mis amigos y amigas hasta tienen su trabajo asegurado en el lugar.

La moraleja de esta segunda parte... Sean espontaneos, vivan la vida siempre con nuevos ojos, y como le dije este dia a mi amiga Hana al hablar con ella por telefono... No planifiquen su dia... Planifiquen su vida profesional... Planifiquen su semana... Pero no planifiquen que van a hacer al minimo detalle... Le quita el factor sorpresa y la espontaneidad que puede tener el dejarse llevar por el hecho de vivir.

Continuara.... Con la historia del alquiler del auto! San Francisco, tercera entrega.

domingo, 17 de junio de 2007

Viaje a San Francisco - 1era parte



Miriam Bolanos

Hola!
Pues que puedo decir... Estuve en San Francisco la semana pasada y me reuni con mi amiga Miriam Bolanos, a quien no veia desde 1998. Miriam, su esposo Miguel y sus hijos Mike y Danny (espero tener el nombre correcto) viven en Walnut Creek, a 40 minutos de camino del Centro de San Francisco.
Pues Miriam en este viaje me pregunto: "Bueno, y que paso con tus escritos? Disfrutabamos mucho cuando nos enviabas tus cuentos de viajes y de repente dejaste de escribir? Miguel (el esposo de Miriam) y yo nos transportabamos a los lugares que describias".

Miriam me dejo pensando, pues no es la primera persona que me reclama porque no volvi a escribir. Siempre me encuentro a mas de alguien que reclama un siguiente capitulo de mis anecdotas de viajes!
Gracias a Dios, a traves de mi trabajo se me ha permitido la oportunidad de conocer muchos lugares, y he quedado mal acostumbrado ademas a viajar por placer!
Pues para delicia de quienes me lo han pedido (pero para desgracia de Miriam y Miguel), pues he decidido escribir un poco nuevamente. En esta ocasion hablando un poco acerca de mi reciente viaje a San Francisco!

San Francisco ha sido de esos lugares en mi vida que por algun motivo siempre tiene algo de trascendental y regreso siempre despues de mucho tiempo. Mi ultima visita alla fue en 1998 y yo aun estaba casado. Con mi esposa en aquel entonces pues realmente fuimos en 3 ocasiones diferentes! Asi es como conoci a Miriam y a Miguel, a traves de Maria Isabel, mi esposa y companera de viaje durante los 90's. Estuvimos alla en el 94, 96 y 98... No se cual era la fijacion con los anhos pares, pero esos fueron los anhos de nuestras visitas. Siempre fuimos en verano! Entre julio y agosto!

En el 94, la primera vez que visitaba San Francisco en mi vida de adulto (de ninho de 3 anhos me llevaron, pero ahi si se las debo, no me acuerdo!), recuerdo que vi una camiseta que alguien estaba usando en la calle y que decia" "The Coldest Winter I ever had was my Summer in San Francisco", que se traduce como "El invierno mas frio que he pasado fue mi verano en San Francisco"... Y no crean que es algo exagerado! Realmente el clima en la Bahia de San Francisco es frio durante todo el anho, puede bajar en verano a 12C!!! Pero extranamente este no fue el caso en mi viaje de la semana pasada!!! Hubo SOL!!!! Y hubo calor!!! En marzo!!! (y luego dicen algunos politicos en otros paises, que es mentira, que no existe el calentamiento global!)
Por primera vez en mi vida vi el Golden Gate Bridge sin bruma de ningun tipo!

Pero bueno, no es mi intencion hacerle propaganda a Al Gore en este momento si no contar un poco de mi experiencia en dicha ciudad.
Realmente fue un viaje de trabajo! Pero quisiera que viajes de trabajo tan relajados como este se dieran mas seguido. Iba a una conferencia interna de la empresa con la que trabajo y decidieron hacerla en Sausalito, California.

Sausalito es una pequena comunidad, muy encantadora, que queda al otro lado de San Francisco, cruzando la Bahia. Se puede llegar a traves del Golden Gate Bridge o en ferry desde el Centro de la ciudad.
Para una conferencia era perfecto! Alejado del bullicio de la ciudad! Un pueblo callado, a la orilla de la Bahia, con su Marina enfrente del hotel y varios restaurantes con mucho calor alrededor del hotel.
Como alojamiento y sede de la Conferencia, escogieron el hotel Casa Madrona (http://www.casamadrona.com). El hotel muy encantador, con habitaciones decoradas como una pequena casa victoriana de playa. Un lugar perfecto para la Conferencia!

Pero para alguien que lo que busca es la vivacidad de la ciudad, el ritmo acelerado que no se encuentra en San Salvador, llego hasta cierto punto a ser como la jaula de Oro! Estoy siendo exagerado probablemente, pues si tuve la oportunidad de disfrutar la ciudad en un par de ocasiones.
Mi punto es que la Conferencia permitio el balance perfecto de actividades de trabajo, combinadas con placer, combinadas con tiempo libre y con encontrarme con buenos amigos que tenia mucho tiempo de no ver. Entre ellos Miriam, aunque no pude ver a Miguel pues estaba trabajando el dia que maneje a Walnut Creek.

A pesar de haber estado en contacto con Miriam desde hacia 3 semanas, por cosas del destino no logramos coincidir si no hasta el ultimo dia, y eso que me habia quedado una semana. Habiamos quedado para el primer y unico sabado de mi estadia en la ciudad, pero por cuestiones de mi jefe, no pude ir y quedaron Miriam y Miguel enganchados con una gran fiesta como de 30 personas, en donde se desvelaron hasta las 0430AM!!! Gracias por las buenas intenciones! Tendremos que repetirla!

Pero bueno, finalmente me puse de acuerdo el ultimo dia y en un carro que rente a ultima hora me dirigi hacia Walnut Creek. Miriam me dio indicaciones telefonicas de como llegar desde Union Square en el Centro de San Francisco hasta su casa en las afueras de la ciudad... Tenia que cruzar el Bay Bridge, dos freeways, un tunel, miles de salidas, no se cuantos semaforos, hasta llegar a su casa... No se si me dio la direccion para que me perdiera porque no me queria ver o si realmente asi era de extraviado! Pero la verdad es que di a la primera... Cuando toque la puerta de la casa, casi 35 minutos despues de haber salido del Centro, Miriam ni siquiera estaba lista, pues penso que me iba a perder. En sus palabras: "todo mundo se pierde para venir aca, hasta la misma gente de Walnut Creek"! Pues bueno Miriam, algo que vino muy bueno dentro de mi fue el chip espacial... Tengo una ubicacion espacial increible... Si no le pueden preguntar a algunas personas que han viajado antes conmigo. Me ubico super rapido en cualquier ciudad!

Pues bueno llegue al laberinto y conversamos lo que teniamos casi 9 anhos de no conversar en cuestion de dos horas!!! Llegue a las 7PM y tenia que salir hacia el Aeropuerto a mas tardar a las 9PM, pues mi vuelo de regreso salia a la 1AM y aun tenia que pasar poniendole gasolina al auto y devolviendo el auto rentado!

Asi que nos fuimos casi de inmediato con Miriam a cenar a un restaurante Mediterraneo, que de Mediterraneo solo tenia el nombre, pues era mas que todo comida arabe... Es mas, lo que comi fue un estofado persa, que ni siquiera es arabe y mucho menos que queda en el Mediterraneo! Pero la verdad la comida estaba riquisima! A pesar que cuando me llevaron la comida, era a base de frijoles, algo que no me gusta comer y siempre digo que soy alergico para evitarlo (mal indio en palabras de algunas personas de mi familia). Comimos ademas hummus, con pan pita... Y la sorpresa y el toque adicional de la noche lo dio una rubia voluptuosa que salio bailando como odalisca, tratando de hacer la danza del vientre y lanzando su espada por los aires!

Realmente fue la segunda cena arabe que tuve en la misma semana. Carola es otra buena amiga mia que vive en San Francisco y a quien logre contactar, y con quien a principios de semana fuimos a comer. Yo le dije que me llevara a su lugar favorito... Luego un amigo en comun me aclaro que ese era SU LUGAR FAVORITO en todo el planeta y en todo el mundo! No la culpo! El lugar excelente y la comida de lo mejor. El restaurante se llama: Kan Zaman Cafe y queda en Haight St. en lo mejor de la vida Bohemia de la ciudad (muy cerca del Golden Gate Park). Tuvimos que esperar 45 minutos pues el lugar estaba llenisimo, pero nos fuimos entonces a esperar en un restaurante a una cuadra, que es el mas raro que he visto en mi vida. Nos tomamos un trago en la barra. Ese restaurante no recuerdo como se llama, pero su decoracion era como de adoradores de Santeria! No era nada la fiesta blanca! Y el lugar estaba llenisimo y me conto Carola que pasa lleno todo el tiempo!

A los 45 minutos, despues de un trago y de ver santos tapados con mantas blancas, nos fuimos al Kan Zaman, cuya especialidad es la comida arabe... Estuvimos sentados en cojines en el suelo y comimos todas esas delicias del Medio Oriente que por mis influencias con aquellas tierras he aprendido a degustar: falafel, hummus, baba ganoush (no se como se escribe), tabouleh, ojas de uva rellenas... Fue un festin para dos personas por la modica suma de 18 dolares por 7 platillos! (aparte las bebidas y por supuesto postre de baklava! El baklava era platillo principal de Vanessa, Lycenia y su servidor durante nuestra visita a Estambul!)
El lugar tenia pipas para fumar tabaco de manzana como en Turquia (a pesar de la prohibicion de fumar adentro de los restaurantes en California, esto si es permitido al no contener quimicos como los cigarrillos comunes y corrientes). Tambien por supuesto salieron dos belly dancers (un hombre y una mujer) para amenizar la noche.

Aun no se porque en El Salvador no hay un buen restaurante arabe... Aunque Samer me dijo en un par de ocasiones que sale muy caro hacerlo y la gente no esta dispuesta a pagar los precios en nuestro pais... Cosa que no pasa en otros paises civilizados donde los barcos llevan las delicias del Lejano y Cercano Oriente (que poco ha cambiado el mundo en todos estos siglos). Asi que bueno, tuve mi racion de comida arabe en el viaje!

Asi tambien tuve mi racion de comida de la India... Cerca de mi hotel en Sausalito estaba el restaurante Gaylords India (http://www.gaylords.com), donde tuve la oportunidad de probar la cerveza KingFisher, que ya habia escuchado por el hecho que mi empresa tiene como cliente a Kingfisher Airlines en India... El dueno de la cerveza decidio establecer una linea aerea de bajo costo y le puso el mismo nombre de la cerveza! Es como que La Constancia en El Salvador decidiera lanzar Suprema Airlines o Pilsener Airlines! Pero bueno, fue otra de las excelentes opciones culinarias que encontre en San Francisco esos dias.

Me he dedicado a contarles lo que comi mas que lo que vi en mi viaje, pero ya el espacio se me termino, asi que tendre que seguir otro dia con mis cuentos de viaje.
Espero que todos esten bien y mandenme sus comentarios de viaje para publicarlos. CONTINUARA...

domingo, 10 de junio de 2007

EL CONDOR PASA - Sobrevolando las lineas de Nazca - Tercera Entrega






Soy fresa? Bueno pues al fresa se le bajó la fresada durante ese fin de semana... Nos subimos a la parte de atrás del pick-up,(del cual al bajarme tenía las nalgas negras por la suciedad del vehiculo, combinación del calor, lluvia y arena del desierto) junto con el chico pelirrojo que nos había ofrecido el aventón hacia el Oasis de la Huacachina.

El chico pelirrojo era originario de Ica y se dedicaba a correr buggies en el desierto para darles nuevas experiencias a los turistas... Básicamente es como subir en una montaña rusa constituida de dunas... Decidimos que había ya demasiadas piruetas para un día y mejor no explorar esa posibilidad... El chico se llama Pepe y nos contó que se iba a vivir a Francia dentro de muy poco tiempo. Se acaba de casar con una francesa, y del desierto de Ica se va a vivir a Perpignon, muy cerca de la frontera con España (super cerca de Barcelona) y estaba sumamente emocionado de comenzar una nueva vida en el primer mundo (otro que se convirtió ya en ciudadano del mundo!)

Llegamos al Oasis al cabo de unos 15 minutos... Y realmente era como un espejismo en medio del desierto... Palmeras, dátiles, un lago y... casas, restaurantes, cafés y ventas de souvenirs a su alrededor. El lugar está rodeado de dunas gigantescas, que hacen del lugar algo más impresionante. El desierto siempre me ha llamado (algo heredado de una vida pasada cuando fui beduino) y me sentía ahí en mi salsa... Caminamos hacia el lago y ahí nos tomamos unas fotos con una lancha retratada al fondo, cuyo nombre “Titanic” realmente no invitaba a dar una vuelta sobre ella. El agua se veía de un color marrón sucio, pero a pesar de eso habían muchas personas bañándose, o en lanchas, o en las bicicletas de agua con pedales. Yo preferí mantenerme en tierra firme e ir a comer algo urgentemente!

Fuimos al restaurante de un hotel viendo el oasis y las dunas y he disfrutado la comida como si hubiese cruzado el desierto a pie... Y como sobremesa, mi intención original era escalar esas dunas y sentirme como Lawrence de Arabia! Claro que mi indumentaria de turista (sandalias de cuero) no eran las apropiadas, pero a pesar de eso camine a la par de las riveras de lo que podría ser el Nilo para adentrarme al desierto (lleno de turistas, más que todo locales).

Las dunas y el desierto que se extendía a lo lejos hacían del lugar algo sumamente extraordinario., y el oasis abajo parecía realmente un espejismo en el medio de la nada. Como buen turista me tomé los retratos de rigor, sintiéndome como un Indiana Jones, descubriendo un nuevo universo.
Bajamos las dunas y Fabricio prefirió algo más civilizado, y se dio un chapuzón en la piscina del hotel, en lo que yo dormitaba en una haragana a la orilla de la piscina. Algo interesante es que comenzó a llover... Si en el desierto llueve, porqué es desierto? Bueno no me voy a meter en clases de geología por el momento.... Llegó la hora de regresar y después de comer un helado, abordamos nuestro Daewoo Tico con destino a la terminal de buses, y deseando que hubiese un directo, pero con tanta mala suerte que ya se había ido el último bus directo con destino a Lima... Así que teníamos que tomar nuevamente el lechero, pero esta vez conseguimos el de “Clase Ejecutiva” al módico precio de 5 dólares por cabeza (interesantemente dos dólares más barato que el de la madrugada) , que tenía más espacio para las piernas y dónde proyectaron dos películas (Volver al Futuro 2 y 3), así que pasé entretenido mi regreso, a pesar que paró en los mil y un pueblos también.
Salimos de Ica a las 0500PM y llegamos a Lima a las 0930PM! Por supuesto que el lumbago me estaba matando y todos los órganos internos se cambiaron de puesto a la ida, reacomodándose en su lugar al regreso.

La noche limeña llamaba! Pero la cama y el descanso llamaron más. De todas formas tenía que salir temprano a abordar mi avión hacia Caracas.
Fue una odisea interesante mi viaje a Ica, a las líneas de Nazca y al Oasis de la Huacachina, me permitió comprobar: a) que no soy tan fresa como parezco, b) que un viaje de negocios se puede perfectamente mezclar con placer y c) que la vida es para vivirla y la mejor forma de hacerlo es viajando y conociendo.
Para finalizar, creo que la moraleja de esta historia va para todos... Aprovechen, conozcan, visiten, solos o con amigos... Si van por trabajo a alguna parte, hagan el intento de conocer el lugar. Si están casados, hagan el intento que su conyugue llegue por el fin de semana, y si están solteros reúnanse con amigos o amigas, locales o extranjeros... Pero háganlo, que estas experiencias son más gratificantes que la rutina que siempre tenemos y que estamos acostumbrados a tener. Oportunidades vienen... Utilícenlas y gocen de la vida al máximo.

Por último (hoy si, lo prometo), me gustaría escribirles una vez por semana con historias de todo tipo... Y a pesar de viajar mucho, mis historias no alcanzan para mantener entretenida a la audiencia... Así que les pido me cuenten sus filosofías de viaje... Sus experiencias al viajar... Sus viajes, y prometo plasmarlas en el cyberespacio para compartirlas con la humanidad y entusiasmar a otros en el arte de viajar y filosofar.

viernes, 1 de junio de 2007

El Condor Pasa: Sobrevolando las lineas de Nazca - parte 2


Agraden la foto de arriba y podran encontrar la forma de "El Astronauta" en el cuadrante derecho inferior. Lo ven?





Salimos en el autobus sin gallinas con destino a Ica alrededor de las 0430AM y hemos llegado nuestro destino a las 0900AM!!! 4 horas y media en el bus... Y no fue tanto la distancia, sino que no paro en más lugares en la carretera, pues ya no había donde más parar! Recogió pasajeros y dejó pasajeros en los diversos pueblos de la ruta. Yo por un momento me bajé la gorra de playa que llevaba puesta, me la puse en la cara y me dormí profundamente por casi dos horas, hecho que me pareció increíble, pero tanto era el cansancio de haber madrugado tanto! Ya me había auto-mentalizado en salir tan temprano, pues en Egipto cuando fuimos a Abu Simbel, nos despertaron a las 0200AM y casi todos los días del tour nuestra salida era entre 0500AM y 0600AM, así que salir a las 0430AM era como recordar el Crucero por el Nilo...

Y el viaje en carretera realmente fue recordar muchísimo ese recorrido por Egipto, ya que para mi sorpresa, al Sur de Lima hay unas enormes extensiones de desierto, y no cualquier desierto... Con dunas gigantescas que se extienden por kilómetros de kilómetros... Realmente no sabía que en el Perú había desiertos! Por un momento esperaba ver aparecer camellos y caravanas, y hasta Fabricio me comentó que han importado dromedarios que en algunas zonas se pueden ver..

Los pueblos alrededor del paisaje también me recordaron a Egipto. A los que les he contado de ese viaje, algo que me impactó de Egipto fue la pobreza y el atraso en el que vivían (más que todo por el hecho de viajar del tercer mundo para ver un tercer mundo peor al nuestro, y este será tema de discusión de otro artículo). Al ver el paisaje lunar y la pobreza de los pueblos peruanos, me sentí transportado a aquel fantástico viaje.... Solo que no había salido del hemisferio y me recordé de repente que somos parte de los”países en vías de desarrollo”, nombre que nos dan para ser políticamente correctos. Perú es un país con una población muy grande viviendo en la extrema pobreza... En un artículo que estuve leyendo en un periódico local en Lima, hablaban de aproximadamente 6 millones de peruanos viviendo en la extrema pobreza (prácticamente el tamaño de la población de El Salvador!) y unos 10 millones viviendo en la pobreza... El paisaje lo denotaba: árido, polvoso, en construcción permanente y con pueblos desolados. Gran parte de la población del interior se ha ido a Lima a tratar de buscar mejores oportunidades.... De hecho Lima concentra más del 60% de toda la población del Perú con casi 12 millones de habitantes.

Pero retomando la aventura... Después de haber fruncido la cara inicialmente el día de mi llegada, ahí me encontraba, en el bus, sin gallinas, parando en todos los pueblos desolados en un trayecto interminable, cuyo recorrido fue de 4 horas y media! Hemos llegado a las 0915AM y en la linea aerea me habían dicho que teníamos que estar temprano en el Aeropuerto, ya que no hay un horario fijo de salidas para sobrevolar las líneas... Es decir, cuando se llena, entonces despega... Y me habían advertido que un grupo de 52 personas llegaba desde Lima en el vuelo de Lima a Ica (operado por Aerocondor), donde había una comitiva de la Embajada de la República de China, incluyendo al Embajador... Me habían además presentado al dueño de la aerolínea, quien también acompañaría a la delegación. Así que sin desayunar le dije a Fabricio que nos fueramos inmediatamente de la estación de buses al Aeropuerto Las Dunas.

Tomamos un taxi, un Daewoo Tico (o Daewoo Fino como lo llamamos en mis tierras, y del cual yo manejara uno antes del año 99)... De hecho aún no he podido dilucidar si en Ica todos los taxis son Daewoo Tico o si todos los DaeWoo Tico son taxis... Había miles de taxis y todos eran Daewoo Tico... El taxi nos llevó al Aeropuerto en un lapso de 5 minutos. Nuestra otra opción de transporte eran unas motonetas que me recordaron a las que repartían la leche cuando yo era muy pequeño (de la Foremost) o los Coco Taxis en La Habana.

Al llegar al Aeropuerto preguntamos por Doña Iliana, con quien nos habían remitido y como ella no estaba la localizaron por radio, donde nos mandó a decir que nos habían programado junto con la comitiva que llegaba de Lima, y eso era hasta las 1100AM!!!, y eran apenas las 0930AM! Así que nos internamos en la cafetería del lugar, decorado con sillas y mesas de un material parecido al mimbre, que podían pasar por un restaurante-parador de un safari africano o el salón-comedor de un evento de belleza. Yo quería un café, y se me antojaba un capuccino en el medio de la nada... Pero al ver los termos de café, preferí optar por una Coca Cola de dieta y unas galletas Tuareg. Fabricio pidió un sandwich, y le dijeron que lo único que podían darle era de jamón y queso, y cuando ya nos habíamos sentado en las butacas de Miss Universo, anunciaron que no había jamón, así que Fabricio decidió comer una empanada (después vimos como a la mesa de argentinos de la par les servían huevos revueltos con jamón, y no pude resistir la tentación de preguntar de donde había salido el jamón, con la obvia respuesta de que lo habían ido a comprar después).

Caminamos un rato por el lugar y había un mini-zoológico con llamas, caballos y un cóndor enjaulado que no se dejaba fotografiar pues estaba en lo mejor de su limpieza general (la cabeza la tenía permanentemente dentro de sus alas y plumas).

Menos mal que desayunamos tan poco y tan livianamente, pues al ver una exposición de artesanías locales en el Aeropuerto, un individuo nos contó que la vuelta en el avión era peor que una Montaña Rusa, ya que tenían que dar muchas piruetas para acercarse a las líneas y verlas con mayor precisión. Además en frente teníamos el avión: Un Cessna Caravan de 12 asientos, de hélices, y claro una vez adentro no hay mucho que se pueda hacer.

A la hora señalada llego el avion de Lima, con el Embajador de China y una gran comitiva... Algo que siempre me ha llamado la atención de los orientales es que haga frío o calor siempre andan de manga larga, con sacos, o abrigados de alguna forma, y esta no fue la excepción... La ganadora era una mujer que traía hasta guantes blancos con su atuendo. Ahí mismo venía también el dueño de AeroCóndor, quien tan finamente hubiese autorizado nuestros descuentos.

Ya entonces nos dieron nuestros pases de abordar y empezaron a repartir dulces de limón por aquello de los mareos.... Nuestros compañeros de viaje eran 3 chavos japoneses que andaban por su cuenta, una pareja de argentinos (pero no los mismos que habían desayunado huevos revueltos) y el Embajador chino con parte de su comitiva.
Despegamos a las 1115AM en punto. El avión tenía 4 filas de 3 asientos cada una. Yo quedé en el asiento de en medio y al principio protestando de mi suerte, pero después dando gracias a Dios, pues me pareció la parte más estable del avión. A mi lado derecho tenía a Fabricio y de mi lado izquierdo a una señora de la comitiva china, que aún no se si era la esposa del Embajador.

El paisaje desde el aire era aun mas espectacular y me recordó nuevamente el valle del Nilo. Del lado derecho se veía el desierto en su máxima expresión y de una forma interminable... Del lado derecho el valle del Ica, con su gran verdor y al fondo unas montañas que por su tamaño tan reducido no creo que hayan sido los Andes en su esplendor. El vuelo completo tomaría una hora y 15 minutos.

Al llegar a las líneas de Nazca, el avión comenzó a descender para verlas más de cerca... Y nos dieron varias vueltas a cada línea, del lado derecho y del lado izquierdo... Era peor que una montaña rusa... Y así vimos las imágenes del Astronauta, el Colibrí, el Mono, la Araña, las Manos, el árbol, etc... Lo impresionante del lugar no es tanto su construcción sino saber que la única forma de verlas es desde el aire... Cuando las hicieron no había máquinas voladoras (por lo menos humanas). Hay teorías que dicen que fueron hechas por seres extra-terrestres para marcar lugares de aterrizaje. Otras dicen que eran sitios ceremoniales a gran escala, donde se reunían los lugareños a hacer una especie de procesión encima de ellas para agradar a las deidades con sus formas y figuras, que tomaban vida con la presencia humana. Sea cual sea el verdadero significado, la verdad es que no hay forma de verlas desde la tierra, únicamente desde el aire....Y el avión daba muchas piruetas para lograr tener un acercamiento. Creo que un helicóptero hubiera sido más adecuado, pues esos por lo menos te permiten permanecer estático encima de las líneas para apreciarlas mejor y no como parte de una montaña rusa a toda velocidad... Traté de tomar fotos y se las debo pues el avión se movía demasiado. Tomé video para tratar de captar mejor la esencia de los movimientos.

Fabricio me ayudó con algunas fotos pues estaba en la ventana, pero hubo un momento que yo ya estaba mareado y me agarraba de los asientos y casi de la cabeza de los japoneses en frente mío al sentir los movimientos del avión. Hubo un momento que le dije a Fabricio que ya no debíamos tomar fotos sino disfrutar de las líneas (la verdad era que estaba demasiado mareado para tomarlas). Por lo menos me fue estable con mi Coca Light y mis galletas... Mi compañera de la izquierda no tuvo tanta suerte como yo. Lo pobre tomó una bolsa de las que ponen para el mareo y devolvió la vida y el alma durante todo el viaje. A esa pobre mujer casi la bajaron en camilla, y completamente verde. Así que vimos en vivo y en directo porqué era mejor no haber desayunado!

La experiencia fue sumamente interesante (no para la china indudablemente) y el avión regresó a las 1230M a su base de operaciones en Ica. Ahí estaba el dueño de Aerocóndor para recibirnos (más bien al Embajador de China), e intercambiamos un par de impresiones, todo relacionado más que todo con la salud de la pobre mujer.

Al llegar a tierra nos pasaron un video acerca de las líneas de Nazca, nos trataron de vender un mapa del lugar y recibimos una pequeña charla, que entre el mareo y la madrugada propiciaba más para dormir que para otra cosa, y a pesar que el contenido era interesante, los ojos se cerraban como de una forma hipnótica. Realmente solo duró como unos 10 minutos... Y ahí si el estómago ya estaba gritando por comida, así que comenzamos a caminar hacia afuera del Aeropuerto (y lejos del Comedor de Miss Universo)... Queríamos buscar un Daewoo Tico que nos llevara, pero el lugar estaba desierto de arena y desierto de taxis... Cuando ya estábamos por desfallecer del hambre y considerando caminar a la carretera como opción, se acercó a nosotros un tipo que estaba en un pick-up en la entrada del lugar y nos preguntó hacia dónde íbamos, a lo que respondimos que al Oasis de la Huacachina. El tipo nos dijo que ellos iban para allá pues tenían que llevar unas cosas de la comitiva china y que eran empleados del Aeropuerto... Por mi mente cruzaron muchas cosas... Degollados en medio del desierto... Tirados en la calle por asaltantes de turistas... Pero al no haber otra opción, aceptamos....

Continuara...

Centro Europa 2006