martes, 29 de julio de 2008

El absurdo y el gato en el motor!

Pero rompamos el hielo... Mi introducción fue demasiado seria para un viaje de placer, así que mejor hablemos de lo “absurdo”. Veamos que nos dice Wikipedia al respecto: “Absurdo es una palabra para identificar a algo o a alguien que no actúa de acuerdo a un pensamiento lógico o normal y que se aparta de la razón, muchas veces se asocia esta palabra al Humor.”

Bueno, absurdo es lo que me pasó la semana pasada cuando fuí a visitar a mis clientes en San Salvador. Tenía una cita de negocios por la tarde, así que salí de mi rutina de trabajar en shorts y chanclas en mi casa y me puse un traje azul marino, camisa verde menta, corbata de un verde más pálido con rayas azules, zapatos y cinturón cafés, muy inspiración a lo tierras catalanas. Llegué muy elegantemente ataviado al Edificio Caribe, pero con algo de retraso por el tráfico, pero por suerte logré conseguir estacionamiento al primer intento. Iba a bajarme del automóvil y correr hacia mi cita cuando escuche un leve maullido de gato que provenía de algún lugar cercano.... Eso captó mi atención, pues tuve la sensación por un momento que el gato estaba ahí conmigo, dentro del auto, y a pesar de mi retraso me puse a buscarlo bajo los asientos. Lo escuchaba claramente! Recordé de inmediato al gato que había escondido a mis tres añitos dentro de una bolsa de naranjas en casa de mi abuela paterna (“la Mama Chayo”), con toda la intención de transportarlo clandestínamente y suponiendo que me iban a dejar adoptarlo una vez que llegara a mi casa, pero con tan mala suerte que el gato se salió de la bolsa y se enredó dentro de la tapicería de los asientos del carro de mi papá! Mejor no les cuento como me fue!!! Y aparte de eso, recordaba la decena de gatos en la casa de mi hermana en California, y como me habían arruinado una maleta al dejar impregnado el olor a sus necesidades vitales...

Increíble todos los pensamientos que uno puede tener en cuestión de segundos! Y como no quería pagar en arreglo de tapicería ni posteriormente tener un olor permanente a orín de gatos en mi reluciente Ford Eco Sport, entonces seguí buscando al felino, pero sin suerte alguna! Y no se como se me ocurrió abrir el motor del auto... El maullido parecía venir de la parte delantera.... Para aprender cual es el concepto del absurdo, traten de visualizar mi rostro cuando abrí el capó del carro y voy viendo un gato miniatura color amarillo atrapado entre los cables de energía, quien al ver la luz y el aire fresco se logró desenredar y caminó muy campante hacia el exterior de su improvisado medio de transporte. Yo ví al animal, y volví mi mirada hacia ambas direcciones como buscando testigos de una experiencia medio onírica o de cámara escondida... Aún no se a) cómo y cuando el gato llegó ahí; b) como no se achicharró, incendió o murió con el auto en movimiento y c) cómo no me arruinó el motor! Aun así la próxima semana el auto entrará a revisión y parte de la lista será “había un gato atrapado en el motor, por favor verifiquen que todo esté bien”... No voy a alargar la historia del gato, pero lo tomé en mis manos y lo dejé en la acera, diciéndole las palabras: “lo siento, no te puedo adoptar” (algo que mi hermana creo que le da el “yeyo” si me ve haciéndolo, pues creo que ya va en la docena de gatos entre todos los que ha adoptado, incluyendo los que le han llegado a dejar en canasta a la puerta de su casa)... Para suerte del animalito, el guardia de seguridad del edificio había presenciado toda la tragi-comedia y dijo “pero si está bien bonito el gato” y lo agarró, llevándoselo a unas señoras que han vendido fruta enfrente de TACA durante toda su vida, quienes inmediatamente lo adoptaron para espantar a los ratones que supuestamente habitan en el Edificio Caribe... Puedo dar fe que el gato pasó a una mejor vida! Absurdo!

Así mismo les parecerá absurdo que a mi no me gusta la comida china para nada... No me gustaba antes del viaje y me gustó menos después del viaje. Así que era aún más absurdo planificar una excursión de once días a China, con la idea pre-concebida que iba a comer muy mal... Quien me conoce bien sabe que utilizo técnicas de disuasión muy efectivas para comer cualquier otra cosa que no sea comida china, teniéndola como máximo durante tres veces al año... Diez días seguidos??? Eso va a estar bueno!

lunes, 21 de julio de 2008

Introduccion a un viaje hacia el Catay


Tengo que confesar que ha sido muy difícil para mí comenzar la narración acerca de la República Popular de China, pues tengo sentimientos encontrados en relación a la experiencia en sí. Algunas personas me han comentado que no comento casi nada acerca del viaje, y la verdad si lo he tenido muy reservado con el propósito de canalizar mis comentarios a través del mundo cybernético y ser lo más objetivo posible en mis observaciones. País de muchos contrastes: lo milenario tratando de sobrevivir en contraposición a lo moderno; una China comunista con más consumismo y capitalismo que cualquier país latinoamericano; una China Roja donde el ejemplo a seguir es los Estados Unidos; infraestructura de occidente con idiogramas desconocidos a nuestra vista y sonidos irreconocibles para nuestro oído; reconocimiento culinario mundial con sabores diferentes al paladar. Oriente y Occidente chocando en el auge de la civilización del siglo XXI!

Estas palabras me servirán de preambulo para definir todo el viaje, que fue sumamente interesante, pero que probablemente no repetiría a nivel personal, aunque nunca se sabe el mundo de los negocios y lo cambiante de la economía mundial a donde te puede llevar a futuro. Y no lo consideré un país desagradable... Tiene muchas cosas impresionantes, pero tengo que admitir que soy un hombre occidental y tal vez no tan ciudadano del mundo como me consideraba hasta hoy; pero definitivamente la experiencia ha enriquecido mi alma, abriendo los ojos a la verdadera globalización.

Pero no quiero ser tan severo con mis primeras impresiones acerca de China. Recomiendo que la visiten y tengan sus propias experiencias. Me dedicaré a recopilar lo que ví y sentí en mi corta visita a tan vasto sub-continente.

domingo, 20 de julio de 2008

El Green Mill Cocktail Lounge

A la hora de la cena queríamos hacer algo especial para nuestra última noche en América, y Lycenia estaba super antojada de comer un steak a raíz de las fotos de restaurantes de carnes que habíamos visto en la revista American Way de American Airilines. Y fue así como le preguntamos al Concierge del Hotel Mónaco, dónde podíamos encontrar un restaurante de carnes que fuera bueno, bonito y barato en Chicago, a lo que él muy políticamente correcto nos respondió que no existía tal cosa en los Estados Unidos, pues no había carne “barata”, y que posiblemente podríamos encontrar buenos cortes a unos cuarenta dólares por cabeza. No me quiero hacer fama de tacaño, pues no lo soy, pero normalmente no me alimento con carnes rojas, y cuando voy en El Salvador (yo se, no es igual), un churrasco me puede salir en unos quince dólares como caro... Pero pagar un filet mignon de cuarenta dólares no estaba en mi lista de “to-do’s” en los Estados Unidos, y menos sin cuenta corporativa abierta!!! Prefería los martinis de doce dólares y las cervezas de seis. Pero la niña tenía antojo de carnes, así que fuímos a un par de restaurantes, pero ante mi poco ánimo por gastar un platal por una vaca gringa, terminamos en un restaurante al estilo cajun, que no fue nada memorable pues ni siquiera le tomé el nombre para transmitirlo a las futuras generaciones!

En su lugar, convencí a Lycenia a que fueramos a un lugar que me llamaba sumamente la atención. Buscando que hacer en Chicago un jueves por la noche, y bajo el conocimiento que es una de las capitales mundiales del jazz, había encontrado un lugar llamado el “Green Mill Cocktail Lounge” (http://www.greenmilljazz.com/ ) donde todos los jueves toca una banda de 16 músicos llamada “Alan Gresik Swing Shift Orchestra”, que por la módica suma de seis dólares tocan blues, jazz y swing de los 40’s y 50’s durante gran parte de la noche! El Green Mill no estaba cerca del centro de Chicago, creo que los 40 dólares que me ahorré en el steak me los gasté en los taxis de ida y regreso hasta la zona norte de la ciudad, pero definitavamente valió la pena. El club opera desde 1907 y fue en la década de los 20’s uno de los sitios de moda entre la mafia, cuando Al Capone compró el 25% de sus acciones, convirtiéndolo en su Mai Thai local.

La visita al Green Mill fue como retroceder un poco en el tiempo. El Big Band no solamente tocaba música de época, si no que la audiencia de todas las edades bailaba el swing como profesionales. Era interesante ver hombres de 70 y 80 años sacando a bailar a jovencitas de 20 y pico, y bailando de una forma tal que “Dancing with the Stars” se quedaba pequeño. Lycenia no fue la excepción a la regla... Nos acomodamos en un rincón de la barra al llegar y a la media hora ya un tipo la había sacado a bailar, aunque no duraron más de una pieza, pues entre que a la niña le gusta guiar y el tipo con sus pasos de swing ultra elaborados, pues rápidamente se dieron las gracias y todos seguimos degustando de la música. Algo que me llamó la atención era que entre canción y canción habían presentadores que imitaban anuncios de radio de la época, así que todo el evento imitaba un programa radial de los 40’s.

Saqué a bailar a Lycenia y no duré más de una pieza, pues por alguna extraña razón a ella le gusta guiar y no hubo poder humano que la convenciera de lo contrario, así que decidí que la Heineken en la barra era el sitio más apacible en ese momento tras tratar de perder mi independencia rítmica individual.... La bar-tender era una señora puertoriqueña en su mediana edad, quien al principio se veía sumamente seria, pero que al preguntarle su nacionalidad y escucharnos hablar en español, pues como que se ablandó un poco y nos atendió mucho mejor. La barra del Green Mill era como estar en un museo viviente. Había una caja registradora de principios del siglo XX que estaba en uso!!! Ahí cobraban las cervezas de seis dólares!!! Además había un teléfono color negro, antiquísimo, de discado manual, que pensábamos que era un adorno hasta que sonó y una persona de la barra contestó para atender a un cliente! Para rematar había a la par nuestra una rockola de discos de 45 que en los intermedios de la banda trataba de amenizar el lugar con un sonido propio de los 50’s. En general fue una experiencia muy agradable cuya relación precio-calidad es digna para una repetición... Pero no podíamos quedarnos muy tarde. Nuestro vuelo de 14 horas de Chicago a Shanghai salía a las 09:30AM, con lo que regresamos relativamente temprano (12:30N) al hotel para terminar de empacar y descansar lo posible sobre camas en tierra... Estábamos a un paso de convertirnos en Marco Polos modernos y llegar hasta los confines del mundo en el Catay!

martes, 15 de julio de 2008

Tour de Arquitectura por Chicago.

Varias personas me han comentado, que no sienten emoción alguna en mis palabras cuando converso respecto a mi viaje a China. Mi misma madre me ha indicado que no siente el tono de alegría que he inyectado en descripciones anteriores, y mi amiga Lara me dijo que no veía aquel brillo en mis ojos que traía de otros viajes... Y todos me han preguntado porqué? Qué pasó?... La respuesta no es tan sencilla, pues el destino es sumamente admirable y espectacular, pero el hecho de no gustarme la comida china, agregado al hecho de no poder comunicarme, y más bien el hecho mismo de ir “de luna de miel”, pero ir con una amiga, pues como que no contribuyeron a la experiencia! Y no me mal interpreten, pues Lycenia es una excelente amiga y compañera de viajes, pero hubo carencia del amor operático y hollywoodesco en China. El amor fraternal no es igual al conyugal... Sí, estoy escribiendo melancólico, hoy se la aguantan, jajajaja!

De repente me he dado cuenta a mis 38, que prácticamente llevo dos nupcias en mi haber (una oficial y una no oficial), pero al mismo tiempo dos divorcios (uno oficial y uno no del todo oficial), y al regresar del viaje de Dallas el viernes pasado me dí cuenta que no hay nadie esperandome en casa. Alguien a quien poder llamarle y decirle: “Honey, I’m home”. Y quien nunca antes se haya casado o acompañado, y más bien haya tenido noviazgos o relaciones de cada quien en su casa, pues no podrá comprender cual es el tema, ya que la vida en pareja realmente se conoce con la convivencia diaria.... Pero bueno, es un hecho que he adoptado y disfrutado de mi soltería durante el 2007, aunque estuve ilusionado a mediados de año sin que según yo se percataran, y últimamente me dió por considerar mi círculo cercano para una relación estable, sin que tampoco me pararan pelota, pues sencillamente a seguir disfrutando la vida!!! Deprimido? Jamás! Hastiado más bien de no poder compartir mi vida, viajes y logros con alguien especial. Pero bueno, la libertad tiene su precio en esta vida! Y además, cuando no hay amor, pues hay amoríos! Jajaja! Y de que me puedo quejar si he amado dos veces en mi vida y de formas tan diversas?

Quiero pasar Año Nuevo en París, así que quien tenga valor podrá acompañar sentimentalmente a este ciudadano del mundo al mejor escenario operático y hollywoodesco de los tiempos modernos que hable ahora o se quede en silencio para siempre. De hecho compré la semana pasada la película “Moulin Rouge” con Nicole Kidman, donde la Ciudad Luz es uno más de los actores en esa tragicomedia, pues trasciende el título de escenario. Pero bueno, no todo es color de hormiga, mi corazoncito está sano y salvo, y qué más que ir con una hermana/hija al otro lado del mundo? Y pasar por las tierras del jazz! Wow! Así que pasemos a niveles “más altos” y hablemos de arquitectura!

Una cosa que aprendí de Chicago durante mi proceso de planificación fue su importancia para la arquitectura moderna. Aparentemente el concepto de “rascacielos” y muchas de las técnicas para elevar los edificios fueron creadas o puestas en práctica en esta ciudad. La ciudad se enriqueció con obras de genios del calibre de Louis Sullivan, Daniel Burnham y Frank Lloyd Wright, maestros de la arquitectura del siglo XX, b y tuvo el edificio más alto del mundo (la Torre Sears) desde su inauguración en 1974 hasta que fue destronada por las Torres de Petrona en Kuala Lumpur en 1996.... Y no soy arquitecto, pero el concepto de “ciudad”, con sus estructuras urbanas, es algo que sencillamente me ha apasionado desde pequeño, con lo que teníamos que incluir algún tipo de excursión que nos permitiera educarnos más en esta competencia mundial de quien tiene la estructura “más alta”, y para eso teníamos un día extra en Chicago (previsto por cualquier inconveniente, retraso o apelación de última hora, relacionados con la visa china).

Y qué más conveniente que a tres cuadras del hotel (insisto, el Hotel Mónaco tiene la mejor ubicación de la ciudad!) podíamos tomar el crucero más popular del Chicago River: el Chicago’s First Lady (http://www.cruisechicago.com/ ), quienes dan los tours oficiales de arquitectura en el río del Chicago Architecture Foundation (http://www.architecture.org/ )... Un paseo por el río, con catedráticos explicándo la historia de la ciudad y su arquitectura? Qué más se le puede pedir al cuerpo? Además no teníamos que madrugar, pues podíamos tomar el crucero de las 02:00PM, y así levantarnos a la hora que nos diera el cuerpo por la mañana, para dar un poco de descanso a nuestros adoloridos músculos tras la caminata del día anterior y previendo que cruzaríamos el Polo Norte al día siguiente, y no sabíamos a ciencia cierta si lograríamos dormir o no. Así que salir del hotel como a las 11:30AM para un pequeño almuerzo en Starbuck’s y unas cuantas compras adicionales en inglés y no en chino, fue algo que completamente valió la pena para estar sumamente relajados a la hora del crucero, y poner atención a nuestra mini-clase universitaria.

Los barcos que transitan por el Chicago River

Encontrar el muelle de dónde salía el Chicago’s First Lady fue toda una aventura en sí, pues teníamos que llegar hasta Michigan Avenue y buscar las escaleras adecuadas a la par del puente y bajar hasta Riverside Gardens, en las riveras del Chicago River. Suena fácil si uno se va por las escaleras adecuadas. Desde Wacker Drive bajen las escaleras del lado derecho del puente en Michigan Avenue y se ahorrarán caminatas innecesarias (been there, done that!). Logramos conseguir boletos sin problema alguno, pero aparentemente en los meses más ocupados del verano es mucho mejor hacer reservaciones con anticipación.

Algo que me llamó la atención fue que antes de ingresar al crucero hacen una inspección manual de las bolsas, mochilas y carteras para garantizar la seguridad de la ciudad; el capitán del barco y un catedrático universitario dan la bienvenida a los turistas y reparten mapas del itinerario del crucero y de los edificios que se podrán apreciar. El crucero es en barcos pequeños, pues el río no es tan profundo. La capacidad de personas la calculo en unas 70 a 80 personas en cubierta. Habían por lo menos unas 20 hileras de sillas plásticas color verde a cada lado de la cubierta, y en el centro bancas alargadas al estilo iglesia, con colchón plástico verde, y bajo las cuales se ubican los chalecos salvavidas. Todo el crucero se hace al aire libre, sin techo ni ningún tipo de protección contra las inclemencias del tiempo. No fue sino hasta que ya estábamos ubicados en nuestros asientos verdes al costado derecho del barco y cerca de la popa, con el sol espectacular agostino quemándonos la cara, que me dí cuenta que había olvidado el protector solar (el cual fue literalmente a pasear hasta la China, ya que nunca lo usé, y que de todas formas al regresar a El Salvador lo tuve que tirar al basurero al descubrir que ya había caducado su fecha de expiración). Por lo menos obtuve un bronceado de camionero de lo más chic esa tarde, pues el tour dura aproximadamente 90 minutos.
Nuestro Crucero

Uno de los principales motivos para tomar este tour es que la descripción de la historia y arquitectura de la ciudad está a cargo de docentes voluntarios del Chicago Architecture Foundation (CAF). Estos docentes son guías especialmente entrenados y certificados para liderar tours de arquitectura de la ciudad. Reciben cientos de horas de capacitación para informar a los visitantes acerca de la riqueza arquitectónica de la ciudad. Nuestro docente del momento definió claramente cuales eran sus objetivos para con nosotros: que al final del tour todos hubiesemos aprendido algo que desconocíamos acerca de Chicago. Y definitivamente hizo un excelente trabajo, cumpliendo su objetivo, pues fue muy entusiasta con sus muy entretenidas historias. Y que aprendimos? Acá enumero algunas de las cosas más interesantes de nuestro crucero:

Nuestro Catedratico a bordo del First Lady

1) El Chicago River cruza todo el centro de la Ciudad de Chicago y originalmente fluía hacia el Lago Michigan, pero en el siglo 19 se realizó una obra de ingeniería que desvío el flujo del río, por lo que en la actualidad se enlaza y desemboca en el Río Mississipi. De hecho, la ciudad de St. Louis, Missouri demandó a principios del siglo XX a la ciudad de Chicago por haber contaminado directamente el flujo que daba a su ciudad. Imagínense una ciudad construída como punto de acceso entre el Lago Michigan y el Río Mississipi, en plena revolución industrial y con fábricas eliminando sus deshechos en las márgenes del río! Obviamente St. Louis iba a demandar! Lo malo es que no me quedó claro quién ganó, y a pesar de haber buscado en Internet, no encontré información alguna al respecto. Como dato curioso, el Chicago River recientemente tuvo un ascenso de categoría, pues lo elevaron del grado de “tóxico” a “altamente contaminado”. Nuestro guía confirmó que por lo menos ya no se tiene que ir a emergencia por desintoxicación si alguien cae en el río, aunque no se vislumbra como un panorama adecuado.

2) Aparentemente un alcalde de Chicago en años recientes visitó la ciudad de San Antonio, Texas y quedó enamorado del desarrollo que ha tenido el paseo a las orillas del río (el San Antonio Riverwalk) y quizo hacer algo similar en el Chicago River. Se han invertido millones de dólares en crear aceras en ambas riveras y hay leyes recientes que regulan las nuevas edificaciones para construir estos espacios públicos de acuerdo a diseños aprobados por la ordenanza municipal. Y el río que por muchos años fue considerado como el basurero de la ciudad ahora está de moda, y todos quieren tener vista al río (algo que en los 70’s era impensable pues nadie quería ver el inodoro de la ciudad, pero con el saneamiento del río todo ha sido posible). La plusvalía y el costo por metro cuadrado en el río es ahora estratosférico. De hecho Donald Trump está construyendo el Trump International Hotel and Tower en sus orillas. Si les suena familiar a algunos es porque fue lo que Trump le encomendó administrar su construción a Bill Rancic, el ganador de la primera temporada de el reality show “El Aprendiz”. El edificio contará con residencias de lujo, espacio para oficinas y un hotel, lo cual les podrá dar una idea de los precios que se están manejando en esta área de la ciudad.

El Edificio en construccion de Donald Trump

3) Cuando se construyó el puente sobre Michigan Avenue entre 1917 y 1920, no había absolutamente nada a su alrededor, pero en 1921-22 surgieron dos rascacielos a su alrededor: el Wrigley Building, cuya forma está inspirada en la Torre de la Giralda en la Catedral de Sevilla! Y el Tribune Tower, donde se encuentran las oficinas administrativas del periódico the Chicago Tribune quienes en 1922 hicieron una competencia por el diseño de su edificio (un premio de US $50,000.00 para aquella época!) y el ganador fue un diseño neo-gótico de la firma de arquitectos neoyorquinos Howells & Hood. En su parte superior se pueden admirar contrafuertes como aquellos que se encuentran en la Catedral de Notre Dame en París. No es por nada que el caricaturista Bob Kane ubicara la Ciudad Gótica de Batman nada más y nada menos que en Chicago!

El Wrigley Building

El Tribune Tower

4) Otros edificios interesantes que vimos en el tour fueron: Marina City, torres gemelas de forma redonda inauguradas en 1959; el Merchandise Mart, que fue en su momento el edificio más grande del mundo en 1931 con más de 372,000m2 en espacio de oficina y por supuesto, la Torre Sears, el edificio más alto de Estados Unidos en la actualidad y el número 4 a nivel mundial, después de el Burj Dubai, el Taipei 101 y las Torres de Petrona.

Marina City

El autor con la Torre Sears al fondo

No los aburriré más con edificios y arquitectura. En medio del tour Lycenia me confesó que era una chica de campo y que no consideraba a los rascacielos como progreso, si no más bien como una amenaza al medio ambiente, aunque posteriormente dijo que la historia narrada de cada edificio le había parecido sumamente interesante, a pesar de su posición “verde” al respecto.

Al terminar el tour proseguimos con un par de compras, la búsqueda de un Internet Café (una especie en extinción en Estados Unidos pues todo mundo tiene laptop y wireless, aunque encontramos uno al descabellado precio de US $5.00 por media hora!!!) y por supuesto a participar de nuestros vinos gratis de la Hora Social!...

domingo, 29 de junio de 2008

Wicked!

Al bajar del John Hacock Center nos dimos cuenta que habíamos caminado una cantidad indefinida de kilómetros desde nuestra salida del hotel esa mañana, y después de una parada técnica e innecesaria en un “mall”, con el dolor perpetuo de mi rodilla dañada en Bogotá (la cual a estas alturas se había trasladado a la rabadilla y a todo el resto del cuerpo) decidimos tomar un taxi hacia el hotel, para además tomar ventaja de la “Hora Social” donde no conocimos a nadie, pero en cuestión de 25 minutos nos tomamos 3 copas de vino cada uno (eso es lo que pasa cuando es gratis y hay un límite máximo de tiempo), con lo que al cambiarnos para ir al teatro esa noche, no ibamos entonados si no más bien medio beodos.

Temprano habíamos pasado al Oriental Theatre, ubicado a tres cuadras del Hotel Mónaco, y habíamos comprado entradas para poder ver el musical del momento en Estados Unidos: “Wicked”!!!... La primera vez que escuché hablar de este musical fue a través de mi amigo Douglas Tobar, quien había leído el libro del autor Gregory Maguire. La obra cuenta la historia de las brujas de Oz (Sí, las del Mago de Oz) antes de que apareciera Dorothy, y devela misterios como porqué la Bruja del Oeste es verde, porque el león es cobarde, de dónde salió el hombre de hojalata, pero sobre todo cambia completamente la perspectiva de la relación entre Glinda, la Bruja Buena y la “Wicked Witch of the West” (la bruja mala del Oeste). No les puedo dar detalles adicionales, aunque si les puedo decir que se trata de “un gran chambre” (en buen salvadoreño, el chisme estaba bueno!). Les puedo recomendar ciegamente la obra, la cual se presenta permanentemente en Broadway, aunque sus precios en Chicago son mucho más accesibles y con la calidad típica que caracteriza a este tipo de obras musicales (http://www.wickedthemusical.com/chicago/ )

Lo único malo de ver una obra de teatro que dura tres horas más intermedio y que comienza a las 7 de la noche, es que se sale a las 10:30PM, en un país donde los restaurantes cierran sumamente temprano, y obviamente ya se nos había bajado la juma, y el hambre apremiaba. Por suerte, habíamos solicitado información en el hotel de a dónde podíamos tener una cena tardía dentro del área, y la Concierge nos envió a 4 cuadras, cruzando el Chicago River, en la Calle Hubbard, a un lugar llamado “Rock It” (http://www.rockitbarandgrill.com/ ), que efectivamente daba servicio de restaurante hasta la medianoche, y donde degustamos unas alitas de pollo y un dip de queso y hummus, para por lo menos engañar el estómago hasta el día siguiente. El lugar me pareció sumamente “gringo” (yo se Vane, no estoy siendo políticamente correcto, pero es la única palabra adecuada para describirlo), y cuya música rock de los 80’s y 90’s no ayudaba mucho para hacer la digestión, pero a esas horas de todas formas quién la hace? Y así terminamos nuestro primer día de parada técnica por las tierras del jazz!

lunes, 23 de junio de 2008

Visita al John Hancock Center

Michigan Avenue, con el John Hancock Center al fondo.

El John Hancock Center

Lycenia limpiando las ventanas del John Hancock Center

El Navy Pier y el Lago Michigan a ojo de pajaro!

Los rascacielos en su esplendor, con la Torre Sears al fondo

"La playa" frente al lago Michigan, acariciada por la sombra de los rascacielos.


Caminando, caminando, sobre Michigan Avenue, llegamos a la base del John Hancock Center (http://www.johnhancockcenterchicago.com/ ), el tercer rascacielos más alto de Chicago (superado por la Torre Sears y el Aon Centre), el cuarto en Estados Unidos (le gana el Empire State Building en Nueva York) y el número 18 a nivel mundial (fotografía 11 en el Blog). El edificio cuenta con 100 pisos y 344 metros de altura, donde interesantemente la mitad se utiliza como espacio de oficinas y la otra mitad como apartamentos residenciales! Mi propósito de llegar hasta ahí era llevar con engaños a la pobre Lycenia hasta el piso 94, para disfutar la vista de la ciudad desde el observatorio del John Hancock Center (http://www.hancock-observatory.com/ ). Digo que la llevé con engaños pues como mencioné, ella no es muy fanática de los rascacielos y estructuras citadinas, y tampoco de las alturas, pero no se preocupen que no la torturé, pues tampoco padece de vértigo...Posteriormente ella misma estaba limpiando las ventanas del edificio (fotografía 12 en el Blog). Le pagué la entrada para que no me fuera a decir que me esperaba abajo (era lo menos que podía hacer después de llevarla engañada, je,je) y posteriormente ella misma admitió lo impresionante de la vista, y lo mucho que le había gustado la visita al edificio, donde hay reseñas de la historia de su construcción y muchas oportunidades de fotografía a ojo de pájaro. Y además... Cuántas veces tenemos oportunidad de subirnos a edificios altos en San Salvador, a menos que sea nuestra humilde Torre Cuscatlán de 73 metros (quien dentro de poco será destronada por las Torres Campestre con 78 metros de altura). Ja!

Como diría Alfredo Espino: “Dos alas, quien tuviera dos alas; esta tarde en la cumbre casi las he tenido”, pero no era ninguna cumbre si no el observatorio del John Hancock Center, cuya vista de vuelo de pájaro nos impresionó con imágenes del Lago Michigan, de los rascacielos de Chicago (incluyendo la Torre Sears al fondo) y “la playa” articifial que han creado a la orilla del lago estaba llena de veraneantes simulando estar en el Caribe, donde la sombra de los edificios acariciando sus riveras daba un efecto operático al panorama verpestino!. “Y que asco y que tristeza, comenzar a bajar” (extracto del poema “Ascensión, del escritor salvadoreño Alfredo Espino http://www.poema-de-amor.com.ar/mostrar-poema.php?poema=342 )

lunes, 16 de junio de 2008

Simplemente Chicago!

Chicago!!! Es una ciudad incomprendida por los mismos estadounidenses... La ciudad ofrece todo lo que una gran ciudad puede ofrecer, pero no tiene el prestigio de Nueva York ni el dinero de Los Angeles. Pero tiene mucho estilo, una arquitectura muy interesante y sitios de esparcimiento público para pasear por la ciudad... Nuestro recorrido comenzó en Millenium Park (http://www.millenniumpark.org/), ubicado a unas pocas cuadras de nuestro hotel, y que es una de las más nuevas atracciones de la ciudad! Inaugurado en el 2004, el parque de 24.5 acres contiene obras arquitectónicas y escultóricas de artistas de renombre internacional. El parque es un paraíso dentro de la jungla de cemento, y nuestra primera impresión en este día soleado y caluroso de agosto fue de verdura e innovación.... Al entrar al parque en la esquina entre Michigan Avenue y Randolph Street, nos encontramos de inmediato con Wrigley Square y el Monumento del Milenio, estructura en forma de herradura con columnas de estilo clásico greco-romano, la cual da la bienvenida al visitante del parque, y aunque no es tan impresionante como todos sus vecinos, es un lugar sumamente apacible para descansar un rato en sus bancas y jardines, donde nos refugiamos un rato del inclemente sol de verano.

Luego subimos unas escaleras para accesar el Pabellón “Jay Pritzker”, donde se ofrecen conciertos gratuitos al aire libre y cuyo impresionante diseño se lo debemos nada más y nada menos que a Frank Gehry, el creador del Museo Guggenheim en Bilbao, la Dancing House (Ginger y Fred) en Praga y el Walt Disney Concert Hall en Los Angeles, en otras palabras, uno de los más famosos arquitectos del momento a nivel mundial!

Continuamos nuestro recorrido para encontrarnos con lo que Lycenia denominó como “el frijolito plateado”.El Cloud Gate es una gigantesca escultura plateada (o más bien espejada) que refleja de forma espectacular los edificios y transeuntes a su alrededor, y la cual tiene un arco por el cual se puede transitar para ver el mundo desde otra perspectiva. La escultura fue creada por Anish Kapoor y da un aire de futurismo a la plaza con su fusión del reflejo del ambiente que lo rodea y el material espejado inspirado por el mercurio.

Terminamos nuestro recorrido del Millenium Park en la Crown Fountain, diseñada por el escultor catalán Jaume Plensa, y que consiste en dos torres de bloques de vidrio, que proyectan constantemente rostros gigantescos de diversos ciudadanos de Chicago, y que por momentos expulsan chorros de agua a manera de fuente a través de la boca de la imágen en pantalla hacia una pequeña y no tan profunda piscina interior, donde ese día jugaban varias docenas de niños, todos en trajes de baño, quienes ansioasmente esperaban refrescarse del calor agostino del mediodía con el agua que salía de los labios de los gigantes.

Tanto modernismo, sol, calor y la vigorosa caminata, nos abrió el apetito, y a pesar que el Millenium Park tiene un restaurante en su centro (el cual sirve como pista de patinaje sobre hielo durante el invierno), decidimos probar en un restaurante de sandwiches, ensaladas y sopas llamado “Cosi”, ubicado frente al parque y que después descubrimos que es parte de una cadena estadounidense con presencia en muchos estados (http://www.getcosi.com/ ) y en donde a precios muy accesibles almorzamos sopa y ensalada al estilo “deli”.

El calor de la tarde estaba ya en todo su esplendor, y teníamos que recorrer nuevamente el camino de regreso hacia el Consulado Chino para obtener ya nuestros pasaportes con el visado correspondiente, para lo cual nos encaminamos desde el Millenium Park a través de Michigan Avenue, donde comienza lo que localmente se le conoce como “The Magnificient Mile” (http://www.themagnificentmile.com/ ) , y donde a cada lado nos encontramos con un paraíso para las compras,con tiendas como Macy’s, Giorgio Armani y hasta H&M, así como infinidad de bares y restaurantes, incluyendo el Chicago River y el Millenium Park! Michigan Avenue recientemente fue seleccionada, en conjunto con la Quinta Avenida en Nueva York, Bond Street en Londres, los Campos Elíseos en París, Nanjing Road en Shanghai y Rodeo Drive en Beverly Hills, como una de las mejores Avenidas a nivel internacional, por su infraestructura, diseño y arquitectura que la rodean. Ya con pasaportes y visas en mano, nos dedicamos a explorar tiendas como Crate&Barrell (cuya base de operaciones es en Chicago, así que era una “pequeña” tienda de cinco pisos), Banana Republic, Kenneth Cole, entre otras...

domingo, 18 de mayo de 2008

sábado, 17 de mayo de 2008

Sacando la visa china!


Saludos desde Dallas! Será que no puedo parar? El mundo corporativo me mantiene en constante movimiento y estoy de regreso en tierras del Norte, pero recordando que hace poco más de un mes iniciamos nuestra exótica aventura por el Lejano Oriente... Es gracioso, pero la semana pasada recibí una llamada telefónica después de mi primer escrito sobre este viaje, donde me preguntaban cual era la “persona misteriosa” con la que me había embarcado en una travesía al otro lado del planeta y ahí me dí cuenta que en mi edición anterior no había mencionado para nada con quién iba de viaje, aunque asumí que en el último capítulo de Panamá habían leído que iba con Lycenia, mi buena amiga, que es más como mi hija (y no necesariamente eso significa que yo soy su “papasito”, mal pensados)... Es gracioso pues tres personas diferentes me han dicho que nuestro viaje hubiese aparentado una especie de Luna de Miel, y que porqué no nos casabamos de una vez.... Y con el gran cariño que le tengo a Lycenia tengo que afirmar que sería demasiado incestuoso pensar algo así con alguien que considero como mi hermana o mi hija.... De hecho a ella le hicieron una regresión una vez y en una de sus vidas pasadas se vió a si misma en la cuna, y adivinen quién era su padre?

Así que bueno, para desencanto de algunas personas y alegría de otras, no existe la susodicha “mujer misterio” si no que se trata de mi muy buena amiga Lycenia Castro, compañera de múltiples viajes y con quién prácticamente solo nos falta Africa y Oceanía y habremos recorrido los cinco continentes! Y ella me confesó hasta una semana antes de nuestro viaje que estuvo a punto de cancelarlo, pues ella dependía de la venta de unas propiedades para usar una parte de ese dinero para acompañarme... Y la venta se le consolidó 10 días antes de la fecha que habíamos especificado para la salida!!! Nuevamente la ley de la atracción en acción!

Así que “la niña” (apodo con el cual normalmente me dirigo a ella cuando coversamos, haciendo bromas en tercera persona acerca de nuestra supuesta relación padre/hija) me siguió ciegamente hasta la China, algo que solía decir mi buen amigo Samer, refiriéndose a cómo ella confía en mi para asuntos de viajes. Yo me había encargado de hacer todos los arreglos de hotel, transporte aéreo y terrestre, así como de un itinerario detallado, pero Lycenia no tuvo acceso a ellos si no hasta tres días antes de la salida y donde no tuvo más remedio que confiar que todo saldría bien (claro que le consulté antes acerca de los precios en los hoteles para así estar dentro de un presupuesto pre-determinado).

Lycenia además es una mujer que adora la naturaleza y el campo, y considera los rascacielos y el estilo de vida citadino como una amenaza para la ecología mundial, pensamiento sumamente contradictorio para un viaje con paradas programadas en Chicago (creadora del rascacielos), Shanghai (creadora del futuro rascacielos) y Beijing (sin muchos rascacielos, pero una sola masa de cemento), pero ante la fascinación de ver otra cultura tan contraria a la nuestra, pues un pequeño sacrificio valdría la pena por completo!

Y como les conté en el escrito pasado, Chicago era una parada técnica para tramitar la visa de turismo para ingresar a la República Popular de China, pero si estábamos ahí, porqué no aprovecharlo?? En mi caso era la segunda ocasión que visitaba “The Windy City”, siendo la primera en 1997, diez años antes, donde participé en una Conferencia Mundial de agentes de viajes Sabre llamada “SabreWorld 97”, en la cual recuerdo que también andaban los Señores Escamilla de la agencia del mismo nombre y María Auxiliadora Rodríguez de la Agencia Geotours en Tegucigalpa, pero que el tiempo me ha borrado si tenía otros clientes invitados a ver la diversidad de productos que el evento ofrecía. Lo que si recuerdo claramente es que el primer día de la Conferencia me caí en unas escaleras dentro del Navy Pier de Chicago, y terminé recibiendo primeros auxilios en un Concierto de Emmanuel (Si, el cantante mexicano) que era parte de las actividades de entretenimiento para los agentes de viajes latinoamericanos.

Para no hacer más larga la historia, caminé por Chicago en aquella ocasión como si tuviera una pata de palo, pues cojeaba al andar después de la caída (algo que no me impidió subirme a la Torre Sears y cenar en el Hard Rock Cafe)... Lo extraño de mi regreso diez años más tarde fue caminar por esas calles bajo las mismas condiciones de “patojeo”, pues diez días antes ocho personas nos habíamos quedado atrapados dentro de un ascensor para seis personas en el edificio de mi amigo Rodrigo en Bogotá, y su servidor forzó la puerta hasta lograr abrirla, saliendo disparado para huir de mi claustrofobia, sin observar que el ascensor no había quedado a nivel del piso, con lo que podrán adivinar que caí inmediatamente de rodillas, a lo que siguió un dolor relativamente soportable pero que me acompañó por casi tres semanas. Y esa primera noche en Chicago, después de salir del Metro, arrastrando las maletas y sin idea de cual era la dirección hacia la cual teníamos que caminar para llegar al hotel, contando el hecho que era la una y media de la madrugada, pues parecía el Jorobado de Nuestra Señora de París arrastrando un pie por las tortuosas aceras de la ciudad del jazz. La historia se repetía diez años más tarde!

A lo que vinimos! Temprano en la mañana (nueve AM es temprano para un animal nocturno!), estábamos preguntándole a la Concierge del hotel cómo podíamos llegar al Consulado Chino... Era una caminata en línea recta de apróximadamente diez cuadras, lo cual nos sirvió como un ejercicio matutino y preámbulo de nuestros kilométricos recorridos durante el resto de la jornada. El consulado chino está ubicado en el quinto piso de un edificio de oficinas, y fue sumamente fácil ubicarlo... Pero más fácil fue hacer el trámite, ya que en menos de 10 minutos habíamos entregado los formularios y las fotografías, y nos pidieron que regresaramos a las 2:00 de la tarde ese mismo día... No nos preguntaron absolutamente nada! Ni nuestro itinerario de vuelo, ni donde nos íbamos a hospedar, ni qué íbamos a hacer a su tierra. En sí, ha sido el trámite de visa más fácil que he experimentado en toda mi vida!! Como comentario aparte, la visa nos costó 60 dólares por hacer el trámite el mismo día, no porque el precio regular es de 30 dólares y entregan el pasaporte visado dentro de tres días hábiles... Eso sí, a ciudadanos estadounidenses les cobran 100 dólares, me imagino para hacer recíproco el cargo que dicho país hace al resto del mundo para sus trámites consulares. También el consulado chino fue nuestro primer contacto con la lengua, y obviamente nos dimos cuenta de inmediato lo perdidos que estaríamos en cuestiones de comunicación! Too late!!! Lo que nos quedaba en ese momento era aprovechar al máximo nuestra estadía en Chicago y comunicarnos todo lo que quisieramos en inglés, ya que el futuro cercano nos deparaba estar medio mudos a 13 husos horarios adelante de nuestra situación geográfica de ese momento....

sábado, 3 de mayo de 2008

Porque Chicago?


Y así fue como programamos viajar el día 28 de agosto con destino hacia Chicago, y quedarnos por 3 noches, donde el primer día nuestro enfoque sería ir al Consulado chino a hacer el trámite: http://www.chinaconsulatechicago.org/eng/
El Consulado nos pedía llenar el formulario de solicitud, presentar una fotografía tamaño pasaporte y pagar 60 dólares por el trámite (30 por la visa y 30 por entregarla el mismo día!!!). Y en una ciudad como Chicago, la ubicación es un factor determinante para no terminar pagando cantidades exhorbitantes de taxi o pasar el día entero en transporte público, pero gracias a Dios encontramos un hotel perfectamente ubicado en el corazón de la ciudad, el cual nos quedaba a pocos minutos caminando para llegar al Magnificient Mile, al Millenium Park, a la zona de teatros y restaurantes, al Chicago River, pero sobre todo, al Consulado chino!

Descubrí el Hotel Mónaco (http://www.monaco-chicago.com/ ) por cortesía de mi anterior estadía en el St. Francis Drake en San Francisco, y posteriormente al considerar mi frustrada estadía en el Hotel Rouge en Washington DC (para originalmente sacar la visa china), todos parte de la cadena de los Hoteles Kimpton en Estados Unidos (http://www.kimptonhotels.com/), que se especializa en propiedades de lujo a precios sumamente razonables y con ubicaciones inmejorables dentro de sus respectivas ciudades. No en vano, al buscar opiniones de huéspedes anteriores, pude encontrar en “Trip Advisor” que era el Hotel número 4 en popularidad de 158 hoteles con reseñas en Chicago (http://chicago-hotels.tripadvisor.com/Hotel_Review-g35805-d111492-Reviews-Hotel_Monaco-Chicago_Illinois.html ) . El hotel cuenta con una decoración impecable en cada habitación (muy a pesar de contar con un gigantesco espejo redondo enfrente de la cama y de batas tigreadas o aleopardadas disponibles para el uso de los huéspedes), y otro punto a su favor fue la ”hora social” que se celebra cada día de 5 a 6 de la tarde, en la cual dan copas de vino y bocadillos gratuitos a sus clientes en el lobby del hotel, y que en una ciudad donde los tragos tienen un precio apróximado de 12 dólares (más propina), pues definitivamente es algo que agradecimos después de largas caminatas bajo el sol y antes de poder disfrutar de la noche en la ciudad.

Gretchen Greene, es una compañera de trabajo de mi oficina de Dallas, quien al enterarse de mi parada técnica en Chicago, me bombardeó con muchos consejos al considerarla su ciudad favorita en todos los Estados Unidos. Me envió websites de los museos y de los tours de arquitectura de la ciudad, famosa por considerarse la inventora del concepto de “rascacielos”. Y fue Gretchen que me diera uno de los tips más importantes de nuestra llegada a la “Ciudad Ventosa” o “Windy City” como se le conoce a Chicago dentro de Estados Unidos, término que se utiliza desde 1876 y que hace referencia a las frescas brisas que vienen del Lago Michigan, las cuales mantienen una temperatura muy agradable durante el verano. El tip era que no tomásemos un taxi hacia la ciudad, pues no valía la pena. El metro de Chicago (http://www.transitchicago.com/ ) llega hasta el Aeropuerto Internacional de Chicago O’Hare, y con una carrera a un costo de 3 dólares por persona, estaríamos en el centro, muy cerca de nuestro hotel, en menos de 35 minutos!!! Lo que no podíamos contar a nuestra llegada a las 10:45 de la noche a dicho Aeropuerto era que la línea azul que sale desde ahí, está en proceso de reconstrucción durante las noches, con lo que tardamos casi hora y media en aparecer por las desoladas calles del centro, a lo cual le debemos sumar que nos perdimos tratando de encontrar el hotel, con lo que logramos descansar hasta casi las dos de la mañana!

sábado, 26 de abril de 2008

En camino hacia el Catay: Aventuras de un Marco Polo moderno

Estoy de regreso! Me extrañaron?
La mayor ventaja de desaparecer por completo por un período extendido de tiempo, radica en la supuesta alegría que mi regreso al mundo cibernético causaría sobre mis preciados amigos y lectores, y con solo el hecho de haber logrado que leas hasta acá y no hayas aún borrado mi mensaje es en sí todo un logro para este viajero pseudo intelectual que escribe por el puro placer de compartir con ustedes la sensualidad del mundo a través de mis más íntimas reflexiones....
Tengo cuanto tiempo? Tres años? Más? De compartir mis experiencias de viajes con amigos y conocidos, abusando de la confianza del correo electrónico y con el riesgo de ser considerado como “unsolicited email” (mejor conocido como “Junk Mail”), bajo la promesa de que algún día lograré compaginar el Blog con los escritos nuevos... Pero lo hago con toda mi buena voluntad de despertarles el deseo de ser como un Cristobal Colón, o un Alejandro Magno o un Marco Polo, y descubrir el mundo, el cual siempre nos aporta algo nuevo y nos enriquece el alma.

Leí una cita del ex-presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, en la más reciente edición de la revista Condé Nast Traveler: “I believe that those of us who have had the benfit of lots of foreign travel have an obligation to share what we think we know with our fellow citizens”... (“Creo que aquellos de nosotros que hemos tenido el privilegio de realizar muchos viajes al extranjero tenemos la obligación de compartir lo que creemos saber con nuestros conciudadanos).
La cita me hizo sentirme sumamente identificado, y dando mi interpretación muy personal y subjetiva, me trajo a la mente la idea de tiempos pasados cuando el viajero regresaba después de meses o años de ausencia y transmitía sus relatos de tierras exóticas con sus seres queridos reunidos alrededor de una hoguera. Por supuesto ahora el mundo se hizo muy pequeño con la revolución de las comunicaciones, del transporte y de la imágen, los cuales traen el mundo hasta nuestra puerta, pero que nunca será igual que la experiencia de estar en un lugar por primera vez o sencillamente redescubrirlo. Pero como ciudadano del mundo me veo en la obligación moral (como lo ha hecho Ivonne o Julio o Douglas o Salvador desde Barcelona) en plasmar de alguna forma mis visiones del mundo moderno, con el deseo que los lectores se enteren de cómo es la realidad paralela de otras regiones del globo y con la esperanza de que las futuras generaciones puedan entender más como era la vida a principios del milenio.

Y qué mejor destino para ver el planeta tierra con nuevos ojos que estar al otro lado del mundo, en el país de moda, en donde todos los economistas, sociólogos, politólogos, turistas, empresas multinacionales y linguistas tienen su vista puesta en este momento! Cuál es este alboroto tan grande que trae China a nuestras vidas? Solo por que es la cuarta economía a nivel mundial después de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón? Y solo porqué las proyecciones de su producto interno bruto lo llevan a posicionarse como la potencia económica mundial para el año 2050? O será por contar con 1.25 billones de seres humanos, lo que representa el 20.8% de la población del planeta? O será por su clase media en constante crecimiento que requiere de nuevos recursos y servicios que podrían drenar a un país pequeño con el nuestro? (y por lo que es más conveniente únicamente trabajar con Taiwán!)... Tendrá que ver el hecho que las Olimpíadas se llevaran a cabo en Beijing el próximo año? O por el World Expo 2010 a realizarse en Shanghai? Bueno, creo que ya resumí mi punto... Como dicen en Avianca: “Aquí están pasando cosas”. Todo esto, combinado con la idea de conocer una cultura milenaria y descubrir una de las gastronomías más ricas a nivel internacional, agregándole el hecho que American Airlines comenzó a volar a Shanghai en el 2006, lo que me permitiría utilizar los pases que aún tengo con ellos, pues creó una atracción muy interesante para poder dar fé acerca de lo que desde Oppenheimer hasta los Waltons están opinando al respecto.

El destino estaba elegido: China 2007! Pero China es un país enorme, es practicamente un sub-continente, y con un período tan corto de vacaciones, pues teníamos que seleccionar las ciudades a visitar y buscar la mejor opción de actividades en cada ciudad para maximizar el tiempo. Cuál sería la opción correcta? Tomar un tour organizado donde una operadora de turismo se ocupa de todos los detalles? O lanzarnos a la aventura por nuestra cuenta, tomando por supuesto las barreras del idioma como principal limitante?... Optamos por la segunda opción!!!.

Flexibilidad! Ese fue el factor determinante para no comprar una excursión a una agencia de viajes. Y con mi experiencia en el tour a Egipto en el 2004 donde la mayor parte del tiempo nos despertaban entre las 2 y las 5 de la madrugada, pues decidí jugar al agente de viajes como en años anteriores.... Como nota aclaratoria, una agencia de viajes les evitará muchas noches de desvelo en las que tendrán que planificar el más mínimo detalle de su viaje (buscar la hoteles y su ubicación, como transportarse desde y hacia el Aeropuerto, como llegar hasta sitios remotos como la Gran Muralla, etc.), y al final, el tour organizado siempre sale más barato pues ellos ya tienen tarifas negociadas con las líneas aéreas, las empresas hoteleras y las compañías de transporte terrestre. Esta decisión es personal y depende mucho de la personalidad de cada viajero.

Estuvimos a punto de comprar una excursión con Continental Tours, quienes se especializan en China dentro de El Salvador y están detrás de la promoción de “Vaya hasta la China” del Banco Cuscatlán; pero el deseo de utilizar el pase de American Airlines en Primera Clase en el vuelo más largo que hasta el momento he tomado en mi vida, sumado a la flexibilidad que mencioné, fueron más fuertes al momento de tomar la decisión.... Flexibilidad! El hacer lo que a uno se le de la gana en un viaje sin estar sujeto a horarios ni itinerarios pre-establecidos tiene su precio fuerte: uno lo tiene que hacer todo! Todo! Y un factor limitante para viajar a China es sacar la visa, pues cortesía de las relaciones de Centroamérica con Taiwán, no contamos con un consulado cercano en la región. Claro, este factor está cambiando con la apertura de Costa Rica, quien anunció el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular de China, causando el retiro de su hermana pequeña, pero creando la posibilidad de obtener los servicios consulares dentro del área en un futuro no muy lejano.

Para sacar la visa hacia la República Popular de China, el consulado más cercano se ubica en Ciudad de México; también encontré que había un consulado en Bogotá. Pero lo más práctico era hacerlo en Estados Unidos, donde cuentan con 6 consulados generales: Washington D.C., New York City, Los Angeles, San Francisco, Houston y Chicago... Y en mi proceso de descubrimiento de los trámites migratorios, aprendí que el pasaporte lo reciben únicamente si alguien lo lleva en persona, lo cual también impide hacerlo por correo, a menos que lo mande una agencia de viajes a sus contactos locales en cada ciudad, para que ellos a su vez hagan el trámite en persona.... Y podría haber abusado de la confianza de algunas agencias de viajes amigas, pero me parecía deshonesto pedirles este favor si no les estaba comprando una excursión. Tuve la idea de viajar a Washington DC durante julio para llevar los pasaportes en persona y tener ya la visa segura antes de reservar hoteles y crear itinerarios, pero mi viaje a Estados Unidos durante ese mes fue cancelado por otros compromisos laborales. Y luego los múltiples viajes de trabajo me evitaban prescindir del pasaporte durante mucho tiempo, con lo que tomé la arriesgada decisión de intentar hacer el trámite en Chicago, punto obligatorio de conexión en nuestro viaje, pues de ahí sale el único vuelo desde Estados Unidos hacia el Catay con American Airlines. Porqué arriesgado? Y si no nos daban la visa??

A menos de un mes de las fechas programadas de vacaciones y sin la posibilidad de tramitar la visa anticipada con anterioridad, no nos quedó más remedio que usar la ley de la atracción para que no tuviesemos problemas y programar una parada técnica en Chicago, donde aprovecharíamos de paso a disfrutar unos días más en América en la ciudad cosmopólita pero incomprendida del medio Oeste estadounidense (pues la tendencia es ir al “East Coast” o al “West Coast”). Chicago es una ciudad rica en arquitectura, con muchos teatros, musicales, museos, y clubes de jazz donde seguramente podríamos apreciar la cultura occidental en su máxima expresión antes de enfrentarnos a cualquier posible choque cultural en el Lejano Oriente.

miércoles, 26 de marzo de 2008

La Puerta de Tian'anmen

Mao Tse Tung en persona dando la bienvenida a la Ciudad Prohibida!

Puerta Tian'anmen

El autor mostrando su entrada para la Puerta Tian'anmen
Lycenia posando con las banderas rojas de la Puerta Tian'anmen (notese "El Huevo" al fondo)

La Plaza Tian'anmen vista desde la Puerta Tian'anmen (si, es contaminacion!!)

Pato rostizado al estilo Pekin (en Beijing!)

Destazando el pato!!!

Lycenia despues de comer con la mascota del Restaurante

martes, 26 de febrero de 2008

Crucero Fiesta por la Bahia de Panama



En aquel atardecer llegó el momento para Andrés de salir hacia el Aeropuerto a buscar a su gran amigo Luis, otro salvadoreño amigote que llegaba a invadir el apartamento de los recién casados durante el fin de semana!! Así que ese tiempo de ausencia de su esposo lo aprovechó Geraldine para torturarme (bromas!) con el video de su boda, en represalia a Andrés que ya me había torturado durante la primera noche con todas las fotos de la boda.... Y me tengo que quitar el sombrero con los creadores de dichos recuerdos! Andrés y Juan Jorge son unos amigos que entre múltiples negocios se dedican a capturar bodas y similares, y a quienes recomendé con Geraldine para la boda, la cual quedó muy impresionada con su portafolio e inmediatamente los contrató para cubrir tan magno evento. No he visto calidad de tal magnitud nunca antes en mi vida y el video es como una obra de arte! Si saben de alguien que se case, pues se los recomiendo a ojos cerrados!

Y a todas estas, Luis llegó. Sinceramente no recordaba a Luis a pesar de ser uno de los mejores amigos de Andrés, y pues lo reconocí porque Geraldine justo me lo había mostrado en el video de la boda. Luis es un personaje netamente salvadoreño, algo gordito por la cerveza y el pan dulce (ya que además es dueño de panaderías) y con un aire de despreocupación que se acentuaba con una camisa hawaiiana que había utilizado para la ocasión. Tipo muy simpático, alegro la noche de los esposos y la mía propia con sus diversos comentarios tan autóctonos de nuestra tierra.

Además Luis había llegado a tiempo para unirse a nuestra travesía nocturna por las aguas panameñas. Geraldine estaba buscando un paseo adecuado para tener interesantes recuerdos y hacer algo diferente a la típica cena/copas. Fue así como descubrió un “buque-fiesta”, que salía desde un embarcadero en el Causeway (un puente largísimo al estilo de Key West, construído por los estadounidenses durante su época de control del canal de Panamá para unir 4 islas del Pacífico panameño). El barco daba una vuelta a la bahía, navegando bajo el Puente de las Américas para acercarse a los muelles del Canal de Panamá y a toda la operación naviera del sector! Ya José Díaz se había encargado el año anterior de llevarme a las Esclusas de Miraflores, donde tuve la oportunidad de ver a uno de los Princess Cruises (sí, El Crucero del Amor) haciendo su paso completo por el canal, así que navegar por esas aguas era algo que hasta el momento no había hecho! Y no teníamos que hacer ningún tipo de reservación, solo presentarnos a las 9:00 de la noche al lugar señalado!

El barco zarpaba a las 9:30PM, y después de almorzar toda esa increible cantidad de pasta mediterránea en las horas postreras de la tarde, pues nadie pensaba en cena (únicamente Luis como recién llegado y quien devoró parte de lo que había sobrado de mi suculento platillo con un enorme apetito), así que nos desplazamos hacia el Causeway para buscar el sitio de embarque, enfrente del Restaurante Alberto’s en Flamenco, Amador... Claro! Llegamos a la zona y hay cientos de naves y buques de todos los tamaños, a lo que Geraldine nos advirtió que no nos fuesemos a emocionar al ver los yates con televisores de pantalla plana y muebles de diseñador que veríamos por ahí, pues nuestro barco no era así! (y a pesar de la advertencia, por supuesto que nos emocionamos al ver los lujosos yates, pero nuestra realidad nos indicaba que por 30 Dólares por cabeza no era mucho lo que podríamos conseguir).

Al llegar al punto de encuentro nos dimos cuenta que no había ningún barco-fiesta programado, pero con suerte Luis había visto en nuestro camino una especie de “chiva-barco” con luces de discoteca iluminando.
Así que regresamos nuestros pasos un par de kilómetros, buscando lo que parecía una discoteca acuática y no nos costó encontrarla siguiendo sus efectos de luces desde la distancia... Pero al llegar nos dijeron que zarpaba hasta las 10 de la noche. Un crucero de tres horas!!!

Nos tocó esperar por lo menos 45 minutos para abordar, tiempo en el cual se fue congregando una cantidad impresionante de personas de todos los géneros y estratos sociales, quienes posteriormente fueron nuestros compañeros de travesía. Si se animan a hacerlo, visiten: http://www.canalandbaytours.com/tours.php

El barco en sí no era el Crucero del Amor, si no más bien un estilo de ferry ruidoso y con una discoteca instalada en su parte superior, donde supuestamente había un “all you can drink” que no incluía cervezas de ningún tipo, con lo cual nos tuvimos que conformar con Seco Herrerano (una especie de aguardiente panameño) con jugo de cranberry (arándanos), lo cual me mantuvo lo suficientemente sobrio toda la noche para tener una noche muy placentera a nuestro regreso.... Durante nuestra espera vimos otro pequeño yate que posiblemente había sido rentado por judíos al juzgar la ventimenta de los cientos de adolescentes con kipá (el gorro judío) que abordaron el barco para una posible celebración de quince años.

La travesía efectivamente duró unas tres horas, y la parte más interesante fue navegar bajo el Puente de las Américas iluminado en todo su esplendor, y la visita a los muelles, donde a la música de la discoteca acuática pudimos ver un par de tipos bailando encima de los contenedores para combatir un poco la monotonía de su trabajo. Después de hora y media la travesía era muy aburrida, por lo menos para los que no habíamos ingerido tantas bebidas alcoholicas, pues era más de lo mismo. Si el crucero se hubiese limitado a dos horas de fiesta probablemente sería como la salida ideal... Pero la pasamos bien viendo el circo de gente desconocida bailando al ritmo de regetones y de la esporádica música electrónica. Obviamente regresamos a tierra sanos y salvos para poder contarles esta historia.

En conclusión, Panamá es una ciudad vibrante, llena de todo lo que cualquier ciudad cosmopólita puede desear y espero con ansias mi regreso en un futuro cercano para poder visitar a mis buenos amigos allá y pasar un par de días con los Martin-Russel o los Miranda-Bullo.

Y bueno, por el momento esta historia llega a su conclusión....

domingo, 24 de febrero de 2008

Almuerzo mediterraneo en Ciudad de Panama

De compras en el Mercado de Mariscos en Panama

Eso es almorzar con estilo!!!

Almuerzo mediterraneo en casa de los Miranda-Bullo

Con Geraldine en la terraza de su apartamento en Panama


Así que el sábado 19 de mayo, después de dormir hasta tarde en mi resistente cama inflable (por lo menos no amanecí en el suelo como en Nueva York una vez en casa de Morena) fuímos a buscar el famoso mercado de mariscos, para lo cual tomamos la Avenida Balboa y antes de entrar a la calle que conduce al Casco Viejo lo pudimos visualizar a mano izquierda, junto al mar. El mercado es relativamente pequeño, tal vez comparándolo con algunos mercados que he visto en mi país, pero considerando que su especialidad son pescados y mariscos, pues me imagino que el tamaño es sumamente adecuado.... Ya los Miranda-Bullo me habían advertido que el consumo de mariscos en Panamá es sumamente bajo, algo que me sorprende por su ubicación entre dos oceános! Sin importar el tamaño del mercado, pues ahí nos encontrábamos recién bañados y perfumados, caminando entre la diversidad de olores de mar, a los cuales nos tuvimos que acostumbrar casi de inmediato para no pecar de “posh”. Muy interesantemente habíamos decidido ir en shorts y sandalias, por áquello del húmedo calor del trópico, sin predecir que nos encontraríamos en un mercado con pisos mojados, donde el agua de mar, la sangre y no se cuantos otros líquidos más serían parte integral de n uestra visita. Al que la quiere celeste, que le cueste... Los niños tenían antojo de mariscos y pues a veces tenemos que pagar el precio de nuestros propios deseos.

Otra cosa que no anticipamos de nuestro viaje al mercado era “dónde comprar”? Cómo asegurarnos que los mariscos sean frescos y que nos den un precio adecuado? Y a pesar de ser un local pequeño pues había una cantidad no despreciable de puestos, por lo que decidimos, en nuestra ignorancia de cómo comprar en el lugar, dar una vuelta y seguir nuestras corazonadas de dónde comprar... Nos decidimos por el puesto 37, probablemente por la variedad de productos y por la sonrisa de sus vendedoras, dos regordetas y muy joviales panameñas. El marisco era sumamente barato!!! La libra de camarones jumbo frescos: US $5.50; la libra de pulpo entero: US $3.50; la libra de calamar redondo: US $2.50; A mí me pareció barato, claro que nunca he ido al Puerto de La Libertad en El Salvador a comprar mariscos, así que no tengo idea de los precios, pero si lo comparo con la libra a US $12.00 de camarón jumbo en el Supermercado La Despensa de Don Juan, obviamente que lo sentí barato!!! Media libra de camarones, media de pulpo, media de calamares (Sí, teníamos hambre, no habíamos desayunado). Nuestra siguiente parada fue el supermercado para conseguir todos los demás ingredientes para mi pasta mediterránea.

La receta? Camarones, pulpo y calamares frescos, fritos en aceite de oliva, albahaca fresca, curry y pimienta gorda molida... Esto se hace aparte. La pasta es pennini del más pequeño, el cual al sacarlo del agua se le pone mantequilla (de la de verdad), tomates cherry cortados en cuatro para que se hagan más pequeños, mucha albahaca fresca, aceitunas rellenas de anchoas, queso feta o azul, todo lo cual se mezcla muy bien con la pasta, y al final se le agrega una pasta preparada de aceitunas negras (muchas veces se encuentra ya lista en el supermercado) y los mariscos. Y Voilá! Todo el sabor del mediterráneo en un solo platillo!....Y claro se debe acompañar con cava para realmente tener todos los sabores de la costa catalana, italiana o griega en nuestros platos!

Almorzamos como los ricos y famosos, brindando con vino espumante y viendo desde el comedor de los Miranda la espectacular vista de la Bahía de Panamá, con sus barcos, su Causeway de Amador, su Punta Paitilla y su Casco Viejo. Qué más se le puede pedir a la vida para un día sábado por la tarde? En un mundo donde los rascacielos se pelean por tener una vista de primer impacto y donde el mundo corporativo se los ha permitido a mis amigos? Una buena opción fue sentarse en el balcón del apartamento y ver la gran diversidad y cantidad de edificios y rascacielos de una industria de la construcción virtiginosa, que me sorprende para un país de únicamente tres millones de habitantes, donde hasta Donald Trump está haciendo un edificio inspirado en el famoso Hotel Burj Al Arab en el Golfo Pérsico (para ubicarlos, es el de Dubai, el que tiene forma de barco de vela)... Muchos explican este fenómeno del boom de la construción como una gran lavandería de dinero, pues se construyen torres de apartamentos de lujo para un mercado limitado. Quién los compra? Serán realmente los baby-boomers que comenzaron a retirarse y están vendiendo sus mansiones en Kentucky y Dakota del Norte para buscar climas más templados? A mi no me consta nada, así que cada lector tendrá que emitir sus propias conclusiones! Y filosofando en estos pensamientos comenzó a caer el atardecer sobre la pequeña Manhattan de centro del continente.

Centro Europa 2006